Columnistas

Un ‘’New Deal’’ para laUnión Europea
Autor: Rafael Bravo
31 de Mayo de 2013


Europa atraviesa por una de las peores crisis de empleo para los jóvenes menores de 25 añoscon cifras verdaderamente alarmantes. Son en total 6 millones los desempleados en esa categoría en el Viejo Continente.

Europa atraviesa por una de las peores crisis de empleo para los jóvenes menores de 25 añoscon cifras verdaderamente alarmantes. Son en total 6 millones los desempleados en esa categoría en el Viejo Continente. La tasa de desempleo juvenil en Grecia es del 55 por ciento, en España del 53 por ciento, en Portugal el 38 por ciento, en Italia el 35 y en la Zona euro uno de cada cinco no encuentra que hacer. Toda una generación condenada económica y socialmente y expuesta a un futuro incierto. De nada sirve aspirar a un título universitario si no existe un mercado laboral dispuesto a absorber a esa masa de muchachos que algún día decidieron apostarle a una educación digna.


Los líderes europeos agrupados por las 4 principales economías en un foro convocado en París por el thinktank del inversor y mecenas Nicolas Berggruen, se comprometieron a poner en marcha el que han denominado un New Deal en alusión al exitoso plan de recuperación económica que en su momento creó el entonces presidente Franklin D Roosevelt. Según sus promotores, el lamentable estado de la economía en ese continente se resume en 3 realidades: el crecimiento es negativo o a lo sumo estancado, el desempleo en especial en los sectores jóvenes es insostenible y es imperativo actuar sin demora.


Sorprenden las similitudes de la estrategia a seguir con lo que los historiadores han llamado las 3 R aplicadas por Roosevelt para enfrentar la Gran Depresión: Relief (alivio) para los desempleados y los pobres, Recovery (recuperación) de la economía a sus niveles normales y Reform (reforma) del sistema financiero para impedir una repetición de la crisis. Es evidente en consecuencia, un cambio radical en las políticas económicas cuya base ha sido la de una rígida austeridad. 


De acuerdo con el plan la UE entregará 10.000 millones de euros al Banco Europeo de Inversiones (BEI), que permitirán a la entidad garantizar unos 60.000 millones de euros en préstamos para las pymes que contraten a jóvenes. Además, otros 16.000 millones que serán destinados al empleo juvenil, la innovación y la educación. Con lesos recursos recibirán ayudas 55.000 pymes beneficiando a  cerca de 780.000 jóvenes.


Por otro lado, parece existir coincidencia de criterio de que el problema del crecimiento obliga a repensar el papel de la política monetaria tomando en consideración no solo la inflación sino el empleo. Es lo que ha hecho la Reserva Federal con su política laxa que se mantendrá hasta que la tasa de desocupación en los Estados Unidos baje al 6.5 por ciento. Lo misma receta tendrá que ser aplicada por el Banco Central Europeo en opinión de los expertos.


En palabras de Antón Costas en un excelente artículo del diario El País de España,‘’tal como un médico hace transfusiones de sangre a un paciente que ha tenido un accidente y se está desangrando, el BCE tiene que inyectar crédito en aquellas partes de la economía que no tienen pulso. El BCE es el banco de sangre de la economía europea, pero parece gestionado por testigos de Jehová a los que su religión impide hacer transfusiones’’.


Pero el reto es aún mayor. La Gran Recesión ha dejado al descubierto la creciente desigualdad que se ha ido creando en las últimas décadas convirtiéndose en la nueva enfermedad del siglo XXI. Esta desigualdad nos revela una pasmosa realidad: ‘’que la lógica económica del capitalismo financiero y corporativo ha entrado en línea de colisión con la lógica política de la democracia. Si se dejan avanzar, chocarán violentamentecomo ya lo hicieron en el siglo pasado’’.