Columnistas

Convención de Rionegro - Constitución de 1863
Autor: José Maria Bravo
24 de Mayo de 2013


Hay que recordar que los militantes conservadores en Antioquia se habían enfrentado a la guerra civil iniciada en 1859, cuyas motivaciones principales fueron el poder de la Iglesia, el problema religioso y la autonomía de los Estados

Hay que recordar que los militantes conservadores en Antioquia se habían enfrentado a la guerra civil iniciada en 1859, cuyas motivaciones principales fueron el poder de la Iglesia, el problema religioso y la autonomía de los Estados, guerra que se inició en el Estado del Cauca con el levantamiento del general Tomás Cipriano de Mosquera en contra de medidas políticas adoptadas por el gobierno presidido por Mariano Ospina Rodríguez. 


A finales de 1862, con miras a reorganizar la administración antioqueña, se dio apertura a la Legislatura Constituyente del Estado, la que nombró como presidente al General Tomás Cipriano de Mosquera y como designados a Santos Gutiérrez, Pascual Bravo, Domingo Díaz Granados, Antonio Mendoza y Luciano Restrepo. 


Fueron nombrados como representantes por Antioquia a la Convención de Rionegro: José María Rojas Garrido, Domingo Díaz Granados, Mamerto García, Antonio Mendoza, Camilo Antonio Echeverri, Nicolás F. Villa, Pascual Bravo, Luciano Restrepo y Emiliano Restrepo.


En octubre de 1862, el General Tomás Cipriano de Mosquera se trasladó a la población de Rionegro en Antioquia, donde se reuniría la Convención que debería escribir una nueva Constitución para Colombia.


El 4 de febrero de 1863, a las 12 del día, se instaló la Gran Convención de Rionegro. Estuvieron presentes prácticamente todos los Diputados que habían sido elegidos para asistir a tan trascendental evento.


Los batallones de la guardia condujeron desde su casa hasta la sede de las sesiones, al viejo y venerable presidente Mosquera, que ejercía todo el Poder Ejecutivo en la República. Allí ocupó el solio que le habían preparado. Levantándose de su silla exclamó: “Queda instalada la Gran Convención Nacional”


A esta Convención asistieron personajes representantes de la cultura, de la democracia y de la inteligencia colombiana. Entre ellos Pascual Bravo, representante de la juventud, quien fue señalado por el general Mosquera y por los directores del liberalismo para ocupar la presidencia del Estado Soberano de Antioquia.


En la redacción de la Constitución de 1863, sancionada el 8 de mayo, participaron Camilo Antonio Echeverri y Pascual Bravo. Las constituciones anteriores se iniciaban invocando el nombre de Dios: esto se cambió en la del 63, en donde se suprimió el nombre de Dios y se anotó: “en nombre y por autorización del pueblo” Quedó definido así su carácter laico, reafirmado mas adelante por las disposiciones sobre libertad de cultos y enseñanza laica.


Se dio al país el nombre de Estados Unidos de Colombia y se afianzó el sistema federal. Se estableció la libertad de prensa y de pensamiento. El período presidencial se cambió y quedó de dos años, y se decretó la separación de la Iglesia y del Estado.


El 8 de mayo, después de promulgada la Carta Constitucional, fue nombrado Pascual Bravo Presidente del Estado de Antioquia, con el objetivo de que pusiera en acción, las medidas tomadas en la Convención sobre al ordenamiento constitucional del Estado


Pascual Bravo recibió fuerte oposición, liderada especialmente por los clérigos y las comunidades religiosas golpeadas por la desamortización de bienes de manos muertas, las medidas de tuición de cultos; por la élite política y económica conservadora, entre otros por: Pedro Justo Berrío, Abraham Moreno, Recaredo de Villa, Alejandro Botero U. y Julián Vásquez Calle. 


El impulso que dio a sus políticas, agudizó las pugnas partidistas, lo que asociado al período de crisis económica, a las dificultades de pagar el gasto militar requerido, y el decreto del 9 de octubre de 1863 sobre conscripción militar, desembocó en el levantamiento armado de los opositores al gobierno de Bravo.


El pasado nos interroga sobre las repercusiones de la Constitución de 1863.