Editorial

Reto siempre creciente
22 de Mayo de 2013


Existe en Antioquia un acuerdo substancial por el fortalecimiento del sistema educativo como pilar de las oportunidades y de la transformaci髇 que recupere el valor de la vida, la vocaci髇 de solidaridad y el respeto por las normas como valores

Con la presencia de 113 de 119 municipios antioqueños, entre ellos dos de los certificados, que han suscrito los Pactos por la Calidad de la Educación, se realizó en Medellín el primer encuentro de evaluación de esa significativa experiencia de cooperación entre las alcaldías, las comunidades educativas municipales y la Gobernación de Antioquia. A los participantes se sumó Salgar, que envió su análisis escrito para unirse a las reflexiones que llevaron las administraciones municipales y los rectores, sobre los logros y dificultades en el primer año de vigencia de los acuerdos. 


El mejoramiento en coberturas en educación inicial, nuevas formas de vinculación a la educación superior y acciones educativas en procura de mejorar la calidad de vida de los adolescentes a través de la prevención del embarazo temprano o el consumo de drogas psicoactivas, se presentaron entre las experiencias exitosas logradas durante el primer año de una iniciativa que da continuidad a modelos previos de fortalecimiento de la educación en el Departamento en los que han participado la propia Gobernación, las alcaldías e iniciativas del sector privado que es uno de los principales impulsores de los programas de mejoramiento de la educación en Antioquia.


Entre las experiencias sembradas en los años anteriores y que hoy contribuyen a recoger experiencias transformadoras en tan solo un año de vigencia de los pactos, reconocemos los programas de mejoramiento de la calidad realizados con apoyo del Banco Mundial, en el que se invirtieron cien millones de dólares en momentos en que existía la amenaza de intervención económica del Departamento; el fortalecimiento de la cobertura en educación media mediante acuerdos con los municipios, y el impulso de la regionalización de la Universidad de Antioquia en el gobierno Antioquia Nueva. También aportan a esta experiencia los programas “Maestros para la vida” y de “Ciudadelas educativas”, que contribuyeron a que las relaciones de la Gobernación con los educadores se construyeran como acuerdos entre iguales que comparten un fin, todo ello guiado por el papel que en el Planea tuvo la Educación como mesa de carácter permanente con presencia de los más destacados académicos del departamento.  Esto además de los proyectos impulsados por iniciativas privadas como “Dividendo por Colombia”, o  “Empresarios por la Educación”, que contribuyen a mejorar experiencias significativas en la educación rural y municipal.


La amplia presencia de los municipios no certificados y el que dos certificados como son Rionegro y Apartadó se hayan sumado voluntariamente al proceso, confirman que hoy existe en Antioquia un acuerdo substancial por el fortalecimiento del sistema educativo como pilar de las oportunidades y de la transformación que recupere el respeto a la vida, la vocación de solidaridad y el respeto por las normas como valores característicos de nuestra cultura.  En ese orden de ideas, las metas principales de los pactos, en torno a ampliación de la cobertura, acceso a la educación superior, mejoramiento del desempeño de la comunidad educativa y cumplimiento de principios de legalidad en el aula y en las relaciones educativas, contribuyen significativamente al desarrollo de los propósitos de calidad de la educación.


Contando, pues, con que los distintos grupos políticos y sectores sociales que están representados en las alcaldías de Antioquia se han sumado a la convicción de que educar a los antioqueños es la prioridad de la región, y atendiendo al principio según el cual los acuerdos que hoy se suscriben tienen sentido de permanencia, o sea que comprometen a los gobiernos presentes y futuros, es admisible pensar que nos encontramos ante la posibilidad de una espiral de desarrollo que nos permitirá en poco tiempo estar aspirando a que nuestros municipios puedan impulsar sus investigaciones para el desarrollo y contar con un recurso humano capaz de alcanzar su autorrealización y aportar a la dinámica de progreso de sus patrias chicas. Por ahora, ¡y eso es mucho decir frente a las realidades que teníamos al comenzar este siglo!, es destacable que nuestros retos en materia de cobertura educativa estén orientados a incluir a los niños en los niveles iniciales y a llevar programas de educación superior, que ojalá sean pertinentes en sus programas y en el nivel de educación ofrecido para que el acceso a la educación superior sea fuente de progreso y no razón para la frustración.