Política

Do not permit impunity
No transigir con la impunidad
Autor: José Ignacio Mejía / Nacho
22 de Mayo de 2013


El jefe del Ministerio Público notificó que no es enemigo del proceso de paz con las Farc, pero no a cualquier precio.


Foto: Angela Patricia Zapata 

Nuevamente el procurador Alejandro Ordóñez arreció sus críticas a las negociaciones del Gobierno Nacional con las Farc.

La frase retumbó con mucho énfasis en el salón: “Yo no voy a transigir con la impunidad, porque yo prefiero renunciar antes que transigir”.


Con esa sentencia el procurador General de la Nación, Alejandro Ordóñez Maldonado, no estaba insinuando alguna aspiración política, como equivocadamente lo están divulgando medios nacionales, sino precisando que a él lo eligieron para ser el soporte de las garantías, para defender los derechos fundamentales, el ordenamiento jurídico y para ser el representante de la sociedad y por supuesto de las víctimas en el proceso de negociaciones de La Habana.


En el tributo que le brindaron la noche del pasado lunes en Medellín, dijo que él hablaba desde su rol constitucional como procurador y no desde una posición ideológica y menos por un capricho suyo.


Por eso dijo que no va a admitir que ningún funcionario público lo señale como un enemigo de la paz, pues nadie en Colombia es enemigo de ella, pero que una cosa es el deseo y otra es el proceso de paz que cursa en La Habana.


Recordó que el año pasado cuando el presidente Santos le informó de las primeras conversaciones con las Farc, le respondió que era un escéptico no hostil al proceso porque conocía a las Farc. Y en enero cuando se posesionó por segunda vez como procurador notificó al país que sería vigilante del proceso.


Reiteró que en su concepto a la Corte Constitucional sobre los alcances y el diseño del Marco Jurídico para la Paz hizo ver que la justicia transicional tiene límites no solo en nuestro ordenamiento jurídico sino en los compromisos internacionales de Colombia.


Y en forma enérgica anotó que frente a los delitos de lesa humanidad, los crímenes de guerra y los genocidios no puede haber amnistías ni indultos, y que así no se diga eso en el Marco Jurídico para la Paz, materialmente existen amnistías condicionales.


“Puede haber responsables de esos delitos y crímenes, que habiéndose cometido pero no sistemáticamente, puedan ser beneficiarios de renuncia a la persecución penal y eso quiere decir que no van a pagar un día de cárcel”.


Advirtió de los riesgos que se están corriendo en ese campo e insistió que como procurador vigilará para que Colombia cumpla los compromisos internacionales.


Para Ordóñez la cúpula de la Farc es responsable de todos los delitos de lesa humanidad y de crímenes de guerra porque es una estructura organizada de poder y ese estado mayor debe ser juzgado y procesado.


Y alertó que en caso de que haya denegación de justicia en Colombia, la justicia internacional quedaría habilitada para juzgar.


Y con absoluta claridad advirtió que no transigirá, porque lo que se quiere es sacrificar a las víctimas en el altar de la impunidad.


Al procurador lo antecedieron en los discursos los tres oferentes del homenaje, el empresario Gabriel Harry Hinestroza, el jurista Jesús Vallejo Mejía y el político y periodista Juan Gómez Martínez, quienes coincidieron en destacar la valor de Ordóñez en sustentar la familia, el pensamiento católico, sus luchas contra el aborto y a quien le pidieron estar atento con lo que suceda con las conversaciones entre el Gobierno y las Farc.


Aunque se resaltó varias veces su capacidad de liderazgo, en ningún momento de la velada hubo referencias a que renunciara para aceptar una candidatura presidencial por el Partido Conservador y el procurador en su discurso leído y en la parte que improvisó tampoco tocó ese tema.



Por la verdad

El procurador pidió al Gobierno exigirle a las Farc que entreguen las rutas del narcotráfico porque ellos no solo están en armas sino que son narcotraficantes.


También planteó que deben entregar los mapas de las minas antipersonales, su georreferenciación porque en estos momentos en Colombia hay más de un millón de minas quiebrapatas.


También, dijo, deben dar la ubicación de los desaparecidos, entregar el paradero de los secuestrados y los nexos con los políticos tal como se hizo con los paramilitares.


“La sociedad colombiana debe llorar por los dos ojos y ellos deben decir la verdad de quiénes y cuáles fueron las alianzas con la clase política”.


Y anotó que las Farc deben entregar las armas, sobre las cuales ellos repiten que no lo harán, lo que quiere decir que el país va a tener un partido político financiado por el narcotráfico y armado.