Economía

The PIC is moving slow but steady
El PIC avanza lento, pero seguro
Autor: Mónica Marcela Escobar Mesa
12 de Mayo de 2013


Optimismo frente a la producción y los beneficios que traería la situación de otros países caficultores de la región, son algunos de los alicientes de la FNC durante este año.



 

Luis Felipe Acero, es Abogado de la Universidad Externado de Colombia, con 26 años de experiencia laboral dentro de gremio cafetero, fue nombrado gerente Administrativo de la FNC en 2006, en reemplazo de Luis Genaro Muñoz, quien ese mismo año pasó a ser el gerente general.

Cortesía FNC

 

 


El más reciente reporte presentado por la Federación Nacional de Cafeteros, FNC, respecto a la ejecución del programa de Protección del Ingreso Cafetero (PIC), muestra que 243.367 caficultores del país han tramitado esta ayuda por un valor de 272.630 millones de pesos, de los cuales se han entregado $253.051 millones a los caficultores.  


Al respecto, Luis Felipe Acero, gerente administrativo de la FNC, quien lidera el programa, explicó que se han pagado apoyos por cerca de 3 millones de cargas de café a la fecha y que si bien se han conocido inconformismos, se trata de casos aislados


-¿A qué se deben las quejas en algunos departamentos, por qué no están llegando los recursos?


“Este es un proceso que se ha venido mejorando en tiempos de respuesta, hemos venido evolucionando en la medida en que la tecnología nos ha venido ayudando. Se debe entender que cuando se tiene que grabar una factura que viene hecha a mano para capturarla en un sistema, eso toma su tiempo, pero hoy en día los tiempos han mejorado muchísimo”.


-¿Y de cuánto tiempo estamos hablando?


“Yo creo que los caficultores son los primeros en dar fe de que en dos días están llegando las respuestas a las regiones. A todos los cafeteros que tienen su celular registrado se les informa a través de un mensaje de texto, de manera que estén permanentemente informados de los avances del programa y que cualquier caficultor pueda pedir un extracto de los pagos que se le han hecho  en el punto donde haya dejado su factura registrada”.


-Una de las preocupaciones con este programa es que no se haga pasar café de contrabando como colombiano para obtener estos pagos, ¿han encontrado casos de este tipo?


“Efectivamente es lo que no se puede permitir. Sin embargo, el café que se autoriza importar a Colombia no viene en café verde, sino en pergamino seco que es el que se reconoce al momento de recibirlo en los distintos puntos de compra, de manera que ahí no habría confusión. Si se quisiera meter algún café para mezclarlo con colombiano, la Federación tiene una tecnología de infrarrojo cercano para identificar otros orígenes y así se puede determinar tanto en los puertos como en algunos puntos de compra de Almacafé, si el café es de origen colombiano o no, y esos controles los hacemos permanentemente, para certificar al comprador internacional, el origen de Colombia”.


Ya se han conocido algunas denuncias de fraude en Huila y Antioquia, ¿de qué se trata?


“Hemos encontrado en algunos sitios, que el comercializador de café compra café y de pronto entra al mercado de una manera agresiva, pues tradicionalmente venía comprando unos volúmenes y de un día para otro incrementa sustancialmente esas compras; empresas que aparentemente no tienen una capacidad financiera importante, que aparecen también adquiriendo en el mercado cantidades muy grandes, o que compran en distintos departamentos donde el precio está deprimido para luego revender el café. Todo eso nos ha disparado unas alertas”. 


Y ¿qué han hecho con esas alertas?


“Las hemos compartido con el comité administrativo del programa, con el Gobierno y hemos informado a la Fiscalía. Puntualmente tenemos unas 25.000 facturas que vienen siendo investigadas y que más o menos alcanzan a cubrir unos $8.000 millones de este programa. No quiere decir que todas las facturas tengan problemas, pero lo que sí tendrán que explicar esas empresas es, con qué facturas de salida fue revendido ese café o fue entregado para la trilla, o exportación, o de lo contrario, dónde están los inventarios. Eso es muy fácil, una empresa que tenga al día su contabilidad, en cinco minutos puede aclarar el tema ante la Fiscalía”.


Entonces, ¿qué va a pasar con esas empresas a las que les comprueben que han intentado hacer fraude?


“La Fiscalía tendrá que intentar obviamente que los recursos sean devueltos al programa, porque son recursos públicos y ahí tenemos la Contraloría también haciendo una vigilancia en tiempo real, y por su puesto nosotros en conjunto con el Gobierno, reclamaremos que esos recursos sean devueltos al programa”.


-El Gobierno ha hecho varias adiciones de recursos al PIC, pero, ¿qué sucederá cuando se acabe el dinero en diciembre?


“Hay que ir por etapas. Este programa arrancó con 60.000 pesos por carga, con unos recursos algo exiguos de $20.000 millones, después se adicionaron otros $50.000 millones y ya vamos en más de $260.000 millones garantizados por el Gobierno, que en el pasado Comité Nacional, lo que le ha indicado a los cafeteros es que va a apropiar los recursos suficientes para todo el año. Esperemos que los precios repunten, pero de aquí en adelante lo que uno tiene que tener, es la confianza en que el Gobierno, a través de sus representantes en el comité Nacional, ha garantizado la estabilidad del programa y que presentará los proyectos de ley necesarios para los traslados presupuestales que alcancen los $800.000 millones que vale el programa, desde que arrancó el 24 de octubre de 2012”.


¿Cuáles son las principales dificultades que han tenido con el programa?


“Dificultades al principio. Eso de tramitar 7.000 facturas diarias para procesarlas, pues obviamente requiere una capacidad tecnológica y una capacidad humana muy importante. Creo que hemos ido superando esas dificultades poco a poco y hoy día tenemos unos tiempos de respuesta mucho más cortos, mucho más oportunos y eso es lo que debe ver el caficultor, hemos hecho un gran esfuerzo para que el programa y los recursos del Gobierno lleguen de la mejor forma a todos los caficultores”.


- Mencionaban que los cafetales que tienen más o menos dos años, empezarán a producir este año, ¿Cuánto es el incremento que prevén en la producción?


“Los primeros seis meses tienen una  proyección de 4’600.000 sacos más o menos y el segundo semestre normalmente en términos de cosechas cafeteras es un poco mejor, entonces seguramente vamos a llegar a los dos dígitos como ha dicho nuestro gerente general, cercano a los diez millones”.


-Finalmente, ¿cree usted que este año va a mejorar el precio del café?


“Eso francamente no lo puede asegurar nadie, tenemos alguna expectativa con lo que pasa en Centroamérica por los brotes de roya, hemos conocido de primera mano que la situación es muy grave, en Perú también se habla de unos brotes de roya y seguramente las consecuencias de esa plaga van a generar una falta de inventarios que jalone el precio hacia el alza, si los factores de la economía funcionan ordinariamente, aunque en café no siempre funcionan así”.


 



La producción cafetera

Respecto a la  situación de  roya en Colombia, Luis Felipe Acero aseguró que el país hoy en día es otro, después del Fenómeno de la Niña que se presentó en 2010. “Lo que sí podemos dar fe, es que el proceso de  reconversión de la caficultora va muy adelantado y por buen camino. El 54 % de la caficultora hoy en día está en variedades resistentes a la roya, en variedades tecnificadas y jóvenes que pueden soportar muy bien los cambios climáticos. Con una caficultora como la que tenemos hoy, estamos mucho más preparados para cualquier eventualidad climática”.




Sostenibilidad, el gran reto

Durante el Congreso extraordinario de cafeteros realizado el pasado 30 de abril, el gerente de la Federación Nacional de Cafeteros, Luis Genaro Muñoz, recordó que desde el 2010, ante la caída en los ingresos por contribución cafetera fruto de la revaluación y de las menores exportaciones,  se implementó un fuerte Plan de Sostenibilidad Financiera al Fondo Nacional del Café. Entre las diferentes acciones emprendidas se incluyeron ajustes en  el esquema de comercialización, cuya operación actualmente deja un resultado positivo de  $63.000 millones. Igualmente, se han destinado $96.000 millones para reducir el pasivo financiero institucional, provenientes de la venta de activos y la generación de excedentes en la gestión comercial. Asimismo, se han reducido los gastos en diferentes frentes por 104 mil millones de pesos, llevando a que el Fondo Nacional del Café haya generado 245 mil millones entre excedentes, ahorros y ventas de activos.




El programa de Protección del Ingreso Cafetero (PIC)

El PIC es un subsidio a los caficultores, de 145.000 pesos por carga de café. Para su desembolso, el caficultor debe presentar su factura de compraventa de café, a un Comité de Cafeteros, un Almacafé o una cooperativa, en donde se graba esa factura. Lo primero que se hace es verificar que el caficultor esté en el Sistema de Información Cafetero, (Sica) es decir, que sea caficultor. Ese sistema verifica que tenga una capacidad de producción equivalente a lo que vende. Por eso, cada cafetero ha sido identificado, censado y actualizado en una encuesta, lo que le permite a la FNC tener los datos reales de cada producción de café. Luego de esa verificación, el programa le consigna al caficultor, en la tarjeta cafetera o la cuenta bancaria que registre en el término de un par de días.