Nacional

Fieles se reunieron en la Vigilia para reconocer y recordar a la madre Laura
11 de Mayo de 2013


La fuerza de la madre Laura Montoya se sintió en la serenata en la que se congregaron religiosos de muchos carismas y ciudadanos del mundo para celebrar a la primera santa colombiana.



El arzobispo de Medellín, monseñor Ricardo Tobón, el alcalde Aníbal Gaviria y las madres Lauritas, encabezaron el grupo de fieles que se reunió para reconocer y recordar a la madre Laura. 

 


Luz María Tobón


Enviada Especial


Roma


 


Hoy Roma habla español, católico, alegre. Está expresado en miles de personas que merodean por El Vaticano en el entusiasta peregrinaje que celebra a la primera santa colombiana, una monja que llegó a ser fundadora porque la vida se lo exigió, y que reivindicó para la Iglesia a los pueblos indígenas de América.


Su santidad comenzó a ser celebrada en la vigilia convocada por las madres Lauritas para unirse con congregaciones hermanas en una fiesta multicultural, multinacional y diversa, que reconoció a la Santa como una hija de Cristo, en tanto, como él, se sometió a sacrificios y humillaciones para difundir la obra de Dios. 


Allí confluyeron la monja llegada de Eslovaquia, que trabaja en Rusia en la comunidad Familia de María, y recibió como nombre de religiosa el de Laura, con las misioneras que hoy llevan el mensaje de la misión a comunidades indígenas y católicas asentadas en el mundo entero y en todos los rincones de Colombia. Ellas rodeaban con alegría al médico Carlos Eduardo Restrepo, cuya curación fue milagro certificado por la Santa Sede para la canonización; a los obispos colombianos que, contrario a los de los años 40, concurren en las ceremonias de celebración de la ilustre religiosa, así como a religiosos y ciudadanos que hoy señalan la importancia de la madre Laura en la transformación de la Iglesia y celebran con ella su fiesta fundacional.