Columnistas

Soplan vientos para bajar índice de desempleo
Autor: Gabriel Zapata Correa
10 de Mayo de 2013


Con el informe presentado por el Dane, el cual revela que durante el primer trimestre del 2013 la tasa de desempleo bajó dos décimas, a 10.2 por ciento, pasa como cuando se hacen interminables filas en las EPS para consultar por enfermedad


Con el informe presentado por el Dane, el cual revela que durante el primer trimestre del 2013 la tasa de desempleo bajó dos décimas, a 10.2 por ciento, pasa como cuando se hacen interminables filas en las EPS para consultar por enfermedad y el paciente termina recibiendo un acetaminofén, es decir, se ponen pañitos de agua tibia pero el problema de fondo persiste, pues los 133 mil empleos que se generaron este año no se comparan con los 2.32 millones de personas desempleadas en el país en busca de oportunidades.


La visión de analistas nacionales y organismos multilaterales predicen un crecimiento no inferior al 4 por ciento en el 2013 para la economía colombiana, pero es importante evaluar cómo incidirá ésta en la oferta de empleos, pues resulta paradójico que el crecimiento económico no eleve de manera significativa los índices de empleo. 


Es necesario que con el informe presentado por el Dane, el Gobierno revalúe los sectores más afectados para dinamizar los que han sido más golpeados como la industria, la construcción y el sector agrícola, pues si bien es cierto que otros como los restaurantes, hoteles y el comercial que incrementó un 5.4 por ciento el empleo, absorbieron en parte a las personas que sufrieron las consecuencias del deterioro de otros sectores, muchos no tuvieron la oportunidad de incorporarse en otros oficios, tal es el caso del sector agrícola que representa cerca del 9% del PIB del país, y desde hace años viene sufriendo las consecuencias del fenómeno revaluacionista, por ejemplo en lo que lleva corrido del año, el peso ha mantenido la tendencia de cotizarse por debajo de las 1.800 unidades por dólar, lo cual afecta a los sectores exportadores que pagan sus costos de producción en moneda local, pero reciben divisas en dólares. 


Según el reporte del Dane, en el primer trimestre de este año hubo un descenso de 65 mil personas desempleadas en las áreas rurales, lo cual es alarmante, si se tiene en cuenta que esta situación genera desplazamiento a las grandes urbes y en consecuencia, cinturones de miseria que conllevan a otra serie de problemática social. 


Reconocemos el gran esfuerzo que vienen haciendo los empresarios colombianos para sostenerse de manera competitiva en un mercado global y la gestión que viene adelantando el Gobierno Nacional a través del Ministerio de Trabajo con la Ley de Formalización y Generación de Empleo y el teletrabajo, los cuales operan desde el 2010 brindando mayores oportunidades. 


También en el Congreso de la República, con el nuevo Proyecto de Ley número 217 en la Cámara y 241 en el Senado del 2012, que pasó hace una semana a Sanción Presidencial, crearemos un mecanismo de protección al cesante para mitigar un poco los efectos del desempleo, al tiempo de facilitar su reinserción al mercado laboral en condiciones de dignidad, mejoramiento de la calidad de vida, permanencia y formalización.


Venimos dando pasos, pero aún falta, es necesario formular proyectos de largo alcance que generen más inversión extranjera, mayor potenciación de nuestros recursos, más inversión para el campo, mecanismos que reactiven los sectores de la infraestructura e industria y más compromiso con la mano de obra nacional. 


Gobierno, empresarios, gremios, pymes y todos los sectores que hacemos parte de la economía nacional, debemos trabajar unidos en la búsqueda de una sociedad más justa, equitativa, con mejores oportunidades laborales y calidad de vida para todos los colombianos.