Columnistas

Las comisarías de familia
Autor: Pedro Juan González Carvajal
30 de Abril de 2013


Desde hace varios lustros estamos oyendo de manera permanente quejas y argumentaciones con respecto a que la célula fundamental de la sociedad está en crisis, que se está resquebrajando y que las nuevas realidades imponen nuevas posturas


Desde hace varios lustros estamos oyendo de manera permanente quejas y argumentaciones con respecto a que la célula fundamental de la sociedad está en crisis, que se está resquebrajando y que las nuevas realidades imponen nuevas posturas, nuevas políticas, nuevas estrategias y nuevas acciones con respecto a este tema capital sobre el cual está fundada y fundamentada nuestra sociedad actual: la familia.


La familia tradicional con padre, madre e hijos ha venido evolucionando y ahora lo normal es que exista una cabeza de familia que responde por los hijos ante la ausencia del compañero o compañera, usualmente con la compañía de una de las abuelas y con la esperanza que el Estado, asuma cada  vez mayores responsabilidades como padre o madre sustituto (a).


En muchos de los casos, también se configuran familias donde la conformación está dada por los hijos tuyos, los míos y los nuestros, lo cual genera una problemática particular en la convivencia y crianza de los mismos.


El entorno inseguro y muchas veces violento, el desempleo, la falta de educación y ante todo la carencia de una verdadera política demográfica, hace que   realidades cotidianas como el hacinamiento, el hambre, la falta de oportunidades y la no satisfacción de las necesidades básicas,  generen agresiones hacia la pareja o hacia los hijos, abusos sexuales, inclinación hacia la delincuencia y la prostitución, entre otros varios fenómenos que entre mezclados generan lo que los técnicos denominan violencia intrafamiliar.


Si desde el interior de las familias existen comportamientos violentos, obviamente éstos comienzan a expandirse por los diferentes entornos: familiares, de cuadra, de manzana, barriales, zonales, comunales, entre otros varios hasta que el conjunto social como un todo se vea afectado.


Con la Constitución del 91 nace la figura de las Comisarías de Familia que apenas hoy se están configurando y fortaleciendo en nuestra ciudad. Junto con las Inspecciones de Policía, podría decirse que son las instituciones del Estado más próximas al ciudadano del común para atender los casos más frecuentes de discusión entre los miembros de una comunidad y posiblemente evitar que éstos  adquieran una mayor dimensión.


Dentro de sus funciones legales están: Temas alrededor de la infancia, la adolescencia y la familia. Conciliación de conflictos familiares. Contravenciones de tránsito y de policía por parte de adolescentes. Prevención de la violencia intrafamiliar y promoción del buen trato. Participación en los comités locales de gobierno y consejos de convivencia ciudadana.  


Debe existir una Comisaría de Familia plenamente constituida en cada Comuna y ojala en cada barrio, para que sea desde allí que se apliquen los primeros correctivos a los distintos tipos de violencia que se manifiestan.


Campañas educativas y respaldo a las acciones de  las Comisarias de Familia deben ser un compromiso permanente de los gobiernos locales para enfrentar la violencia desde sus primeros pasos.   


Recordemos a Confucio cuando dice: “Si hay belleza en el carácter, habrá armonía en el hogar. Si hay armonía en el hogar, habrá orden en la nación. Si hay orden en la nación, habrá paz en el mundo”.