Columnistas

Palos a la Rueda
Autor: Rafael Bravo
26 de Abril de 2013


Los sucesos de Boston han dejado en claro que en los Estados Unidos se persigue con éxito a quienes infringen la ley y las buenas costumbres.


Los sucesos de Boston han dejado en claro que en los Estados Unidos se persigue con éxito a quienes infringen la ley y las buenas costumbres. Las autoridades locales y las agencias de investigación del gobierno federal dieron con los responsables en menos de una semana. Definitivamente la colaboración ciudadana fue decisiva aportando videos y fotografías del atentado. También que no importó decretar un toque de queda en varios suburbios con afectación directa en la movilidad, la economía y limitaciones a las libertades individuales. Fieles a la tradición anglosajona según la cual los intereses colectivos tienen primacía, los ciudadanos aceptaron gustosos las incomodidades sabiendo que la prioridad era la captura de los autores de este lamentable hecho.


Hasta ahí todo resulta ejemplar. Lamentablemente, varios miembros de la derecha cínicamente quieren lucrarse del momento para salir lanza en ristre en contra del proyecto de reforma migratoria presentado simultáneamente cuando la atención estaba centrada en la persecución de los hermanos Tsarnaev. El senador por Iowa Charles Grassley no tuvo empacho en afirmar ‘’ Cómo nos aseguramos que aquellos con la intención de hacernos daño no son elegibles de beneficios derivados de las leyes de inmigración, incluyendo el proyecto que nos acaban de presentar?’’


Luego aparecieron otros legisladores republicanos pidiendo unos, la moratoria y otros la suspensión indefinida de la discusiones. Muy coincidente que los enemigos de la legalización salgan ahora a ponerle palos a una rueda que hace rato va tomando velocidad. Retomando las palabras de uno de las víctimas de Boston: ‘’ Imposible impedirle a alguien que llego a los Estados Unidos  y después de 10 años haga cosas malas. Debemos revisar los antecedentes a niños de 9 y 16 años?’’. En alusión a la edad que los hermanos Tsarnaev tenían cuando llegaron al país. 


Queda claro además que ya sea por convicción o por complacer a la base radical a la que representan estos legisladores, lo que importa es la supervivencia  política en unos distritos de clara tendencia ultra conservadora. No aprenden de la apabullante derrota electoral sufrida en noviembre, pero que ahora es pragmáticamente asimilada por los sectores moderados en cabeza del ex candidato presidencial John McCain y el muy seguro aspirante Marco Rubio de la Florida. Una delicada misión para tratar de convencer al suficiente número de congresistas de modo que el proyecto llegue a puerto seguro.


Lo urgente es permitir la legalización de los indocumentados  de modo que millones salgan de la oscuridad en la que han vivido por mucho tiempo. Mediante un proceso de identificación, de toma de huellas dactilares y revisión de antecedentes es como el gobierno se asegura que no haya indeseables y de paso se de una eficaz asimilación a la sociedad. Que mejor argumento para una reforma migratoria.


Quienes fantasean con la idea de una deportación masiva de indocumentados no es nada nuevo. Utilizar a los autores del atentado como chivos expiatorios, satanizando a la comunidad inmigrante y explotando el momento de dolor que vive el país es no solo una canallada y  una jugada de pésimo gusto. Esta táctica ha sido utilizada en el pasado. Solo que esta vez no puede repetirse.