Columnistas

Otra marcha campesina
Autor: Iván Guzmán López
24 de Abril de 2013


Hace 2 años, en uno de los libros de mi autoría, sobre la represa Hidroituango, escribí: Hidroituango, o mejor, Pescadero-Ituango, como nos gusta llamar al proyecto en Occidente, es una verdadera oportunidad y una esperanza para nuestra tierra


Hace 2 años, en uno de los libros de mi autoría, sobre la represa Hidroituango, escribí: Hidroituango, o mejor, Pescadero-Ituango, como nos gusta llamar al proyecto en Occidente, es una verdadera oportunidad y una esperanza para nuestra tierra, golpeada históricamente por la pobreza, el desempleo y, últimamente, la violencia.


El valor del proyecto se hace más claro, si recordamos que por décadas enteras, en la práctica, el Occidente medio antioqueño ha estado ausente de los planes de desarrollo, tanto del orden regional como nacional. Menos aún, ha sido epicentro de megaproyectos que signifiquen desarrollo y bienestar para la región y, obviamente, para sus gentes.


Las áreas donde se ubican las obras y el embalse del Proyecto están  localizadas al norte del departamento de Antioquia, entre Liborina al sur y la desembocadura del río Ituango en el Cauca, al norte. Las obras principales se concentran al norte del departamento, a unos 170 kilómetros de la ciudad de Medellín, pasando por el municipio de San Andrés de Cuerquia y a 7 kilómetros aguas abajo del denominado Puente Pescadero sobre el río Cauca, en jurisdicción de los municipios de Ituango y Briceño. El embalse formado con la construcción de la presa inundará territorio de los municipios de Ituango, Peque y Buriticá por la margen izquierda; Briceño, Toledo, Sabanalarga y Liborina por la margen derecha.


Para acceder a la zona del proyecto, se utiliza la carretera Troncal de Occidente, que une a Medellín con la Costa Atlántica, de la cual se desprende, en el corregimiento de los Llanos de Cuivá, una carretera que pasa cerca del municipio de San José de la Montaña, continúa al municipio de San Andrés de Cuerquia y al corregimiento El Valle; cruza el río Cauca en el Puente Pescadero, a unos 7 Kms aguas arriba del sitio de la presa, y llega hasta el municipio de Ituango”.


Recordemos que Pescadero Ituango fue concebido hace más de 40 años. Hoy es el más grande proyecto de generación hidroeléctrica de Colombia. Se calcula que esta represa, proyectada para entrar en funcionamiento en el año 2018, permitirá la entrada al sistema eléctrico nacional de 2 mil 400 megavatios, es decir, el equivalente al total de capacidad de generación de energía que Empresas Públicas ha logrado consolidar en 50 años, que a través de todas sus centrales genera  2.574 megavatios; posibilitará la venta de energía eléctrica a otros países, atender el 19% de la demanda de energía proyectada y generar una cifra importante de regalías para la región.


Desgraciadamente, la citada “esperanza para nuestra tierra, golpeada históricamente por la pobreza, el desempleo y, últimamente, la violencia”, parece nublada, y toda esa riqueza, manchada, pues hoy encontramos a 350 campesinos de de los municipios impactados por la hidroeléctrica en el coliseo de la Universidad de Antioquia, protestando en contra de EPM y denunciando el incumplimiento en compensaciones y pagos. El único auxilio lo reciben de un grupo de estudiantes de Medicina, Derecho, Artes y Trabajo social de nuestra querida Alma Mater. Según Rudith Posada, líder campesina, “las personas que están en el coliseo son una representación de los más de 3 mil afectados por las obras de Hidroituango. Para ellos, EPM les arrebató sus viviendas y trabajos sin acuerdo alguno.  “Si lo que aprendemos no sirve para mejorar la vida, no merece aprenderse”, decía con sobrada razón un filósofo. Si los proyectos “de desarrollo” no sirven para mejorar las condiciones de vida de la gente, no merecen hacerse, digo yo.  


Puntada final: Retomando el matrimonio por conveniencia UNE-Millicom, de una columna anterior, acotamos:  Los concejales de Medellín deben recordar (y es necesario recomendarlo, pues hay que decir que algunos de ellos tienen, sospechosamente, mala memoria), que la historia y los balances dicen que Millicom, el don Juan que hoy quiere desposar a UNE, lo único que hizo en su anterior matrimonio con Tigo, fue sojuzgarla, dominarla y someterla a sus bajos instintos, pues no pagó ninguna prima por su control y es (Millicom) quien toma las decisiones. Aparte, al 2010, la pobrecita Tigo registraba pérdidas por 1 billón de pesos.  Así las cosas, ¿que no hará con UNE, el citado don Juan?  ¿No le parece, señor Eichmann Perret, que ya es suficiente? ¿No les parece, señores concejales, que blanco es, gallina lo pone?