Columnistas

El negocio de las armas
Autor: José E. Mosquera
12 de Abril de 2013


Por fin la ONU aprobó el tratado que reglamenta el comercio de armas convencionales, después de 10 años de arduos debates.


Por fin la ONU aprobó el tratado que reglamenta el comercio de armas convencionales, después de 10 años de arduos debates. Tratado que en las últimas sesiones había tenido la férrea oposición de Siria, Irán y Corea del Norte, pero al final fue aprobado con la salvedad de estos tres países y las abstenciones de China, India, Rusia y de algunos países de latinoamericanos.


Lasreticencias de Irán y Corea del Norte, obedecieron a que se han negado a las supervisiones de sus programas nucleares. Ahora lo polémico del tratado es que los países miembros del Consejo de Seguridad de la ONU con derecho a veto que los impulsaron son los mismos que han liderado las sanciones encontra de iraníes y norcoreanos: Estados Unidos, Inglaterra y Francia, los mayores fabricantes y exportadores de armas en el mundo.


EE.UU. cuenta con siete de las 10 grandes compañías fabricantes de armas.Por eso más allá de las bondades del tratado, lo que buscan estas potencias es salvaguardar sus intereses económicos y su hegemonía militar para continuar con el monopolio de la tecnología militar, la producción y el comercio de armas.


Indudablemente que un arsenal nuclear en manos de la delirante teocracia de Teherán que amenaza con la estabilidad política en el Oriente Próximo y en poder de la bravucona dictadura de Pionyang que intenta desatar una guerra en la península coreana, ameritan controles. Sin embargo, dicho tratado en el fondo no frenar la carrera armamentista, sino que acentúa más el poder militar de estas potencias, cuya maniobra política es frenar el desarrollo de la industria militar de algunos países emergentes. 


La crisis que vive Europa y el peso que han alcanzado China e India en la economía internacional han abierto un nuevo escenario en el orden mundial y si a esto se suma el papel geoestratégico que están jugando los países del arco del Islam han hecho que el péndulo de la geopolítica mundial se concentre en el mundo árabe, Oriente Medio, el Asia del Este y el Asia-Pacífico.


Obviamente que las tensiones militares que se viven en aquellas regiones, los conflictos en el África Subsahariana y la carrera armamentista de países como Brasil y Venezuela, entre otros en Latinoamérica han generado un incremento en el comercio internacional de armas. 


Según en el último informe delInstituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (Sipri) sobre las ventas de armas en el mundo en el período comprendido entre 2008-2012, EE.UU. controló el 30% de ese comercio, seguido por Rusia con26%, Alemania con el 7%, Francia con el 6%, China con 5% e Inglaterra con el 4%. Cifras que  indican que estos seis países, dominan el 79% de las ventas mundiales de armas.


La lista de los mayores importadores de armad la lideraIndia con el 12%, China con el 6%, Pakistán con el 5%, Corea del Sur con el 5% y Singapur con el 4% y eso explica hasta cierto punto los virajes en las tensiones mundiales.


El negocio de las armas en el caso de China ha crecido en un 162%, pero a pesar que ha desplazado del quinto lugar a Inglaterra como productor de armas,  sus ventas sólo representa el  5% del comercio mundial. Pese a que los países europeos  disminuyeron en un 20% sus negocios militares como consecuencia de la crisis económica, siguen con EE. UU. teniendo la supremacía en la producción y ventas de armas en el mundo. Esta es la doble moral de la política internacional de los países desarrollados, los mismos que le venden tecnología militar y armas a naciones como Siria, Irán y Corea del Norte para que cometan las matanzas más atroces.