Editorial

Los retos de la Fiscal韆 en Medell韓
9 de Abril de 2013


Un fallo en este eslab髇 de la cadena no solo hace infructuosa la tarea de la Polic韆 sino que representa un golpe a la moral de la Fuerza P鷅lica y una lesi髇 a la confianza ciudadana en sus instituciones.

 


Durante tres días, contados desde mañana y hasta el próximo viernes, el fiscal General de la Nación, Eduardo Montealegre Lynett, despachará desde Medellín para sumar sus buenos oficios a la estrategia de intervención concentrada que el conjunto de las autoridades nacionales, con el director Nacional de la Policía a la cabeza, han venido desarrollando desde el 18 de marzo pasado en la capital antioqueña, de la mano de la Administración Municipal. Los resultados han sido positivos en cuanto a la reversión de la tendencia al alza en la tasa de homicidios, la incautación de más de un millón de dosis de alucinógenos, la captura de más de 1.300 personas incursas en delitos como homicidio, extorsión y afectación al transporte público y la recuperación de más de 160 vehículos, entre carros y motos que habían sido hurtados. Los vacíos que se han evidenciado en desarrollo de dicha intervención y que tienen que ver fundamentalmente con la judicialización de los capturados, constituyen precisamente la tarea de la que el jefe del ente acusador viene a encargarse.


Aunque las cifras reveladas por el Instituto de Medicina Legal el pasado fin de semana dan cuenta de que marzo fue el mes más violento en Medellín en lo que va corrido de 2013, con un total de 295 asesinatos frente a 255 del mismo mes de 2012, hay que recordar que fue la primera quincena de ese mes el momento más crítico para el orden público de la ciudad, pero que desde la llegada de los 1.200 agentes de Policía que trajo consigo el general León Riaño, a quienes se sumaron los integrantes del nuevo grupo Gaula, la tendencia ha sido hacia la reducción de homicidios, lo que deja claro que la tesis del alcalde de Medellín, Aníbal Gaviria Correa, en el sentido de que la ciudad necesita mayor pie de fuerza para afrontar la lucha contra los llamados “combos” y bandas criminales al servicio del narcotráfico, está totalmente probada, como anticipamos que sucedería en nuestro editorial del pasado 18 de marzo.


Sin embargo, la lucha contra las distintas expresiones de la criminalidad no puede limitarse a mantener replegados a los actores armados mediante la militarización de las calles, o a recuperar la droga destinada al microtráfico a sabiendas de que los delincuentes poseen los medios para volver a llenar las plazas de vicio, sino que se requiere combatir las macroestructuras del crimen organizado para cortar el mal de raíz. Es aquí donde la valiosa y hasta ahora fructífera labor de la Policía Nacional y la Policía Metropolitana, necesita de la mano de la justicia, y en esa cadena la Fiscalía General juega un papel trascendental por ser la responsable de capturar y demostrar ante los jueces la culpabilidad de los procesados, evitando así que estos regresen a las calles. Un fallo en este eslabón de la cadena no solo hace infructuosa la tarea de la Policía sino que representa un golpe a la moral de la Fuerza Pública y una lesión a la confianza ciudadana en sus instituciones.


El doctor Montealegre Lynett, según lo indicó el propio presidente de la República la semana pasada, cuando visitó la Comuna 13 para dar el primer balance de esta intervención, tiene como primer objetivo hacer una evaluación general de la situación de la Fiscalía en Medellín para tomar los correctivos que sean necesarios, así como evaluar los sitios en los que se van a construir Casas de Justicia Penal, que servirán para aumentar la capacidad de reacción a lo largo y ancho de la ciudad. Pero la ciudadanía y las autoridades locales confían en que la presencia del señor fiscal traiga consigo también la materialización de los compromisos adquiridos días atrás por su despacho con el alcalde Gaviria Correa, en el sentido de designar un fiscal especializado para el Centro de Intervención de la Comuna 13, tres fiscales especializados, un fiscal local y uno seccional para el Gaula Metropolitano, y llenar las más de cien vacantes existentes en la Seccional de Medellín, entre fiscales y auxiliares de fiscales.


Así como expresamos nuestra confianza en los resultados que obtendría el director de la Policía Nacional -confianza que no fue defraudada-, hoy nos declaramos optimistas por las gestiones que el fiscal realizará en nuestra ciudad. Sea la ocasión para agradecer a él y al Ministerio del Interior (que en reunión sostenida en días pasados con el alcalde comprometió recursos del Fondo Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana para el apoyo de mejoras en infraestructura y dotación para la Fiscalía) esta nueva muestra de solidaridad y compromiso con Medellín. Bienvenido señor fiscal.