Columnistas

Triada internacional
Autor: Lázaro Tobón Vallejo
4 de Abril de 2013


Nicolai Sergeevich Rozov, Phd., en su artículo Geopolítica, Geoeconomía y Geocultura.


Nicolai Sergeevich Rozov, Phd., en su artículo Geopolítica, Geoeconomía y Geocultura. La interrelación de las esferas dinámicas en la historia de Rusia publicado en la revista Russian Social Science Review (noviembre-diciembre 2012), hace énfasis en que estos tres elementos de la dinámica contemporánea de las relaciones internacionales están íntimamente interrelacionadas.


La esfera geopolítica comprende la visión del mundo desde hegemonía de la seguridad, la fuerza, los conflictos y las coaliciones, entre otras. La esfera geoeconómica comprende el crecimiento, desarrollo comercial, inversión, la dependencia que tiene un país de otro, entre otras; y la esfera de la geocultura comprende la etnocultura, el arte, la gastronomía, el prestigio, influencia, similitudes o diferencias religiosas, entre otras. Esta triada está íntimamente ligada al territorio, aunque se tenga la percepción que por obra y gracia de la globalización y la integración económica las fronteras se vayan diluyendo.


Rozov, dice que en la dinámica de la geoeconomía  se incluyen patrones de desarrollo del mercado, y la acumulación y concentración de capital en los países, cambios en los centros de la actividad de negocios, en los mecanismos de intercambio y la redistribución de los recursos financieros y materiales, y movimientos en el estatus de los países en el mundo.


Pero también que algunas veces se tratan de confundir la geoeconomía con la geopolítica, porque se da una lucha por el control de factores económicos, como por ejemplo el petróleo (caso la guerra de Bush contra Husein). 


En el marco de esas dinámicas expansionistas de los países “fuertes”, sea desde lo militar o lo económico, no siempre va inmersa la expansión cultural. Aunque algunos países hacen expansión cultural, sin relacionar las otras dos esferas de la triada internacional.  


Rozov, citando a Collins, relaciona los factores que forman los centros de prestigio geocultural siendo: La posesión de una base económica suficiente para acomodar una concentración de producción cultural; la intersección de nos o más redes sociales en los centros culturales, con las correspondientes culturas tradicionales, que permita abrir nuevos horizontes creativos; el surgimiento de piezas maestras producidas por  nuevas generaciones de artistas; las estrategias para el desarrollo cultural y la institucionalidad de redes externas culturales.


En el marco de la internacionalización de los países la triada debe estar presente en las negociaciones, porque una carrera desenfrenada por la inserción en los mercados mundiales conlleva a sacrificios o pérdidas que no se podrán recuperar jamás. Por ello es fundamental que desde las instituciones educativas, se les enseñe a los educandos a pensar de manera global, pero sin perder el foco en lo local (su propia identidad).