Columnistas

¿Qué es lo que causa tantas peloteras?
Autor: Horacio Serpa U
4 de Abril de 2013


Los expresidentes de la República siempre han hablado bastante. E influido mucho en los destinos nacionales.


Los expresidentes de la República siempre han hablado bastante. E influido mucho en los destinos nacionales. Recuerdo la época en la que se decía que era mejor ser expresidente que presidente, porque estos solo mandaban 4 años y los primeros toda la vida.


¿Por qué  algunos ahora, la verdad no todos, son especialmente locuaces?


En primer término, porque son personas muy importantes. Mejor, son personajes con todas las de la ley. No en vano un día los escogió el pueblo para que manejaran sus destinos y los del País, para que gobernaran. Generalmente son doctos, estudiosos, bien informados, han tenido oportunidad de conocer mundo, tienen relaciones en muchas partes y son la delicia de los reporteros. No hay nada más rentable desde el punto de vista noticioso, que “jalarle la lengua” a un expresidente.


En segundo lugar, tienen a su disposición un espacio enorme. Como los Partidos Políticos no opinan, no proponen nada, no alegan ni replican, no exponen ideas ni defienden programas, el espacio está abierto para los importantes que tengan algo interesante que decir. Y los más importantes son los expresidentes.


Es una lástima -lo digo con respeto por los Partidos- que las colectividades políticas no estén dando la talla. Son los Partidos los llamados a trazarle el rumbo a la sociedad; los que deben discutir los asuntos de Estado; los que marquen la pauta sobre los temas que discute y define el Congreso Nacional; son las organizaciones encargadas de señalarle el rumbo a los gobiernos y de hacerles el control político por sus ejecutorias, actividades o vacíos.


Pero, además,  los expresidentes Pastrana y Uribe están hablando bastante, porque están haciendo política. Ni más, ni menos. Y eso no es ni ilegal ni criticable. Puede que lo que digan no sea conveniente, al menos para algunos. Pero otros reciben sus intervenciones con alborozo. Puede ser que como lo digan, no sea apropiado. Hay demasiada pugnacidad, se utilizan términos bastante duros, se ofende con frecuencia. ¿Por qué tan aguda la pelotera? ¿Por qué esas opiniones tan recargadas de explosivos verbales? Porque comenzó la lucha por la Presidencia de la República.


El expresidente Uribe no le perdona al presidente Santos que hubiera reconocido la existencia de un conflicto armado y menos que haya abierto conversaciones de paz con las Farc. El expresidente Pastrana no le perdona que no le haya parado bolas durante estos últimos años y menos que pretenda echarle la culpa del fallo de La Haya. Y ninguno de los dos va a dejar de hacer hasta lo imposible, para que no haya reelección.


Así están las cosas. Va a venir una campaña larga y pesada. Uribe y Pastrana se van a volver a juntar. Es una llave poderosa, como ya lo demostraron. Pero el Presidente Santos no es ningún pintado en la pared y eso lo saben muy bien sus antiguos jefes. Va a estar dura la contienda, que no se solucionará con tintico, sino con votos.