Columnistas

De ahora a siempre
Autor: Manuel Manrique Castro
27 de Marzo de 2013


Los tiempos políticos avanzan inexorablemente y estamos a escasos diez meses del 25 de enero de 2014, cuando entrará en vigencia la Ley de Garantías, abriendo oficialmente la campaña electoral del próximo año


Los tiempos políticos avanzan inexorablemente y estamos a escasos diez meses del 25 de enero de 2014, cuando entrará  en vigencia la Ley de Garantías, abriendo oficialmente la campaña electoral del próximo año y dando inicio al tramo final  de la actual administración nacional. No son pocos los temas que a 16 meses de la finalización del Gobierno, y estando aún en plena maduración,  confrontan el dilema entre lo que está por  hacerse y el tiempo disponible para cumplir con lo previsto. Uno de estos  es la estrategia De cero a siempre,  destinada a modificar  los parámetros de la atención y el cuidado infantil durante los primeros años de vida,  a la cual la administración Santos ha otorgado lugar de privilegio en su agenda social y cuya continuación debería ser un objetivo nacional, más allá de las contingencias de la política. Ahora sabemos que esos primeros años son decisivos en el desarrollo infantil, no sólo porque lo que no se haga en esta etapa no se podrá recuperar después,  sino - y esto es lo más significativo- porque aquí se tejen los hilos del desarrollo de las potencialidades humanas. 


De cero a siempre propone llegar a la primera infancia con criterio integral para superar la acción eminentemente sectorial que caracteriza al Estado,  tan sumergido en la cultura de que cada sector hace lo suyo y coordina limitadamente,  desoyendo los dictados del conocimiento y la historia.   Enfatiza también el valor  de la tarea al lado de la familia como ambiente central e insustituible en la vida de todo niño o niña.  Hay que decir  que  los énfasis sectoriales del pasado hicieron su parte, porque de ahí vienen las reducciones significativas en las tasas de mortalidad o desnutrición infantil, la erradicación de la poliomielitis  o el aumento en las coberturas de vacunación, que observamos en la actualidad.


Este no es un desafío propio de Colombia o de los llamados países emergentes. Lo decía el presidente Obama en su informe a la Nación de febrero pasado: “cada dólar que invertimos en la educación pre escolar de alta calidad puede ahorrar más de siete dólares más adelante con el mejoramiento de las tasas de graduación, la reducción del embarazo en la adolescencia e incluso la reducción de la delincuencia violenta”  Si eso es así para Estados Unidos, lo es también para cualquier país desarrollado. 


Considerando los tiempos políticos,  la gran tarea de los próximos meses es asegurar que departamentos y municipios hagan suyas las orientaciones y lineamientos  de la estrategia  De cero a siempre y los pongan en práctica en sus respectivos ámbitos territoriales,  aprovechando lo ya avanzado y previendo que los cambios políticos que se avecinan puedan afectar la marcha sostenida de este esfuerzo. 


La gran ventaja de  Medellín   es que el año 2004 dio inicio al programa Buen Comienzo, sustentado en bases comunes a las de la estrategia impulsada por el actual gobierno nacional y tiene la inigualable experiencia de 9 años respondiendo a retos inéditos.  La Gobernación se beneficiará de ese cúmulo de riqueza e intensificará su acción en las sub regiones a partir de este año. 


Inmejorable oportunidad la que une a la Medellín y al Departamento para una acción coordinada que, además de darle vida a la AMA (Alianza Medellín Antioquia),  los pone juntos en uno de los temas públicos más sensibles y trascendentales.  Además, es aquí donde empieza el reto para que Antioquia sea la más educada.