Columnistas

Desaparecerá el teatro
Autor: Rodrigo Zuluaga
27 de Marzo de 2013


El Teatro es una actividad cultural en vía de extinción, cada vez hay menos festivales, menos eventos que lo congregan, menos montajes, menos dramaturgos, menos obras en cartelera, menos difusión y más olvido.


El Teatro es una actividad cultural en vía de extinción, cada vez hay menos festivales, menos eventos que lo congregan, menos montajes, menos dramaturgos, menos obras en cartelera, menos difusión y más olvido.


El Teatro es una actividad cultural  artesanal y va desapareciendo como lo hizo el Teatro Radial, como el buen circo, como  la conversación, como  la buena artesanía,  como se han ido  tantas cosas buenas de la vida. Como se han ido las buenas revistas, los buenos programas radiales, la buena televisión, el buen cine.


Uno podría decir que todo lo bueno se ha ido, ha desaparecido, sin embargo para la juventud hay otras cosas atractivas, otros deportes, otras actividades físicas, otra música, otra radio, otro cine, otras manifestaciones del entretenimiento más acordes con la modernidad.


El Teatro fue en su tiempo y en su lugar, “el divino pasatiempo”,  de gentes tranquilas o apasionadas pero cultas, ya no lo es, casi nada constituye ahora “pasatiempo”, la celeridad de la vida actual excluye sistemáticamente la tranquilidad del arte, la tranquilidad de las cosas del espíritu.


Sin embargo muchas cosas han emergido como nuevas y sustituyen lo que para nosotros fue bueno. Hoy tenemos la moda en todas sus versiones, por eso diseñadores y  modistos ocupan el lugar de los intelectuales. La comida se tomó algunos ámbitos de la cultura, por eso los cocineros o chefs son los eruditos del mundo social de nuestros días. Los adivinos y pitonisas ocupan cada fin de año las páginas sociales de los periódicos. La cultura física reemplazó la cultura intelectual, por eso los profesores de gimnasia y los entrenadores son tan importantes hoy. La cultura liviana y las noticias del entretenimiento ocupan los espacios que ayer ocuparon la profundidad de los noticieros, por eso las presentadoras son más importantes que los periodistas, y los periodistas son más apreciados que los intelectuales y los escritores.


Por eso a un periodista como Héctor Abad F. le da pena ajena encontrarse en un lugar viendo una obra de teatro, le gusta más el cine por ser más moderno y contemporáneo. Por eso de vez en cuando alguien despotrica del Teatro por considerarlo una actividad arcaica y que no debería tener más espacio en nuestros días.


No obstante todo lo dicho, si  desapareciera del todo el Teatro no pasaría nada, como no ha pasado nada con todas las cosas que han desaparecido, que se han ido, que nos han dejado y sinembargo todos seguimos viviendo igual.