Columnistas

¡Todos en pie de lucha por el agua!
Autor: Juan Manuel Galán
25 de Marzo de 2013


Hace unas semanas, en esta misma columna, celebramos la declaración del Parque Natural Regional (PNR) Santurbán


Hace unas semanas, en esta misma columna, celebramos la declaración del Parque Natural Regional (PNR) Santurbán, e hicimos un llamado a la Gobernación y a la Corporación Autónoma Regional para que sin afán y con decidido compromiso, garantizaran la preservación de la fauna y flora del páramo y el suministro de agua para Bucaramanga y su área metropolitana.


Ahora, nos encontramos con que la declaración del PNR se ha convertido en una cortina de humo para permitir la actividad minera dentro de los páramos pero por fuera del declarado parque. En este sentido, la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales -Anla- ha afirmado que actualmente existen empresas explorando en bioma de páramo y piso alto andino. El diario Vanguardia Liberal ha denunciado que los proyectos mineros se encuentran en un 90 % fuera del parque pero dentro de los páramos. Esto se convierte en una situación muy delicada para todo el país por cuanto existen restricciones constitucionales, legales y convenios internacionales que impiden la actividad de la minería en ecosistemas de zona de páramo y que obligan a la protección de estas reservas naturales.


Frente a estos hechos, la Corporación Autónoma Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga ha afirmado que el Páramo de Santurbán no está delimitado. Sin embargo, ya el Instituto de Investigación Alexander Von Humboldt, entidad encargada de la información cartográfica del país, ha afirmado que “Colombia cuenta con un Atlas de Páramos adoptado legalmente en 2011, que define límites, los identifica y ubica los 34 complejos que existen”. Así, nos encontramos con que los páramos colombianos están delimitados, su área está protegida por convenciones nacionales e internacionales, nuestro ordenamiento cuenta con autoridades ambientales encargadas de la protección de estos recursos naturales y a pesar de todo esto, se mantienen las actividades mineras en zonas protegidas.


La importancia de los páramos en Colombia es geoestratégica, el derecho al agua de todos los colombianos prima sobre el derecho a la explotación minera que beneficia a unos cuantos. Por esto, es necesario desde el ámbito regional, recuperar las funciones de protección del medio ambiente que tiene la autoridad ambiental de Santander. En el Congreso de la República, haremos todo por garantizar que la próxima reforma al Código Minero efectivamente sea consultada previamente con las comunidades afectadas y el agua sea considerada no solo como derecho sino como recurso geoestratégico y geopolítico cada vez más valioso. ¡Todos en pie de lucha por la causa del agua!