Columnistas

Desajuste de la economía mundial
Autor: Evelio Ramírez Martínez
8 de Marzo de 2013


Cuando se observa, con detenimiento, lo que viene ocurriendo en las economías norteamericana y europea, se aprecia claramente el deterioro sufrido por cada una de ellas.


Cuando se observa, con detenimiento, lo que viene ocurriendo en las  economías  norteamericana y europea,  se aprecia claramente el deterioro sufrido por cada una de ellas. En los Estados Unidos, después de un proceso político que ha logrado avances innegables al liquidar los vestigios de un pasado esclavista, los problemas surgidos  entre demócratas y republicanos por el manejo de los recursos públicos han puesto en dificultades al gobierno Obama. Entre tanto, en Europa, cada día surgen problemas inducidos por la crisis fiscal que padecen sus países. Primero fue Grecia, ahora España y mientras el gobierno alemán de la Sra. Merkel asume a veces una posición olímpica, Inglaterra amenaza entre tanto con el alejamiento total de la comunidad.


Mientras esto ocurre en el occidente mundial, para llamarlo de alguna manera, China cada día mejora su posición económica. Pareciera que, mientras los comunistas de la Unión Soviética y los que fueran sus aliados, dedicaron antes toda su capacidad y esfuerzo a vender ideología, los chinos de hoy, al contrario, venden cada día mayor cantidad de bienes a los pueblos de la tierra. Por eso no es extraño que, al mirar los resultados económicos del año pasado, logrados por Estados Unidos y los alcanzados por China, publicados por la Revista The Economist, éstos permitan apreciar como lo dicho anteriormente tiene plena validez.  Así, mientras el PIB de EEUU creció solo a un ritmo de 2.2% durante el año, el de China creció a una tasa del 7.8%. Así mismo, mientras el desempleo en EEUU presentaba una tasa de 7.9% a finales del año pasado, en China fue apenas de 4.1%. 


Respecto a esta situación de prosperidad que vive hoy la economía china, los periodistas Heriberto Araujo y Juan Pablo Cardenal, realizaron una encuesta durante dos años. Ambos  visitaron los sitios donde la diáspora china es más visible y en veinticinco países en desarrollo recogieron más de quinientos testimonios de esos chinos que han dejado el taller del mundo para hacer del mundo un taller. 


Además, ha aparecido un texto que lleva por título: “Chindiáfrica, La China, La India y el África serán el mundo de mañana”. El texto muestra cómo en los años por venir, esos tres gigantes van a reforzar sus complementariedades  y va a ser necesario abrirles espacio, ya que la crisis de Europa es aquella de su incapacidad colectiva para propiciar ese desplazamiento del centro de gravedad del planeta. 


Es indispensable aceptar que el mundo vive una profunda crisis económica y que según lo revelan las cifras, el único pueblo del mundo que hoy avanza económicamente y capitaliza los rendimientos que obtiene en esa actividad en forma adecuada es China. Por esa razón hay que esperar y aceptar que el mismo jugará papel importante en el futuro avance del orbe.