Columnistas

Cómo atender el desafío del milenio
Autor: Jaime Tobon Villegas
21 de Febrero de 2013


En ocasiones anteriores nos hemos referido a los ocho retos del milenio y de manera especial al primero de ellos: “Erradicación de la pobreza extrema y el hambre” en el mundo.


En ocasiones anteriores nos hemos referido a los ocho retos del milenio y de manera especial al primero de ellos: “Erradicación de la pobreza extrema y el hambre” en el mundo. Este objetivo ya no se cumplió; no se ha reducido la pobreza de 1.100 millones a 870 millones, pero sí se ha reducido en más de 200 millones de habitantes. 


En Colombia seguimos con la esperanza de que la comisión designada por el gobierno y los bárbaros delegados de la Farc lleguen a un acuerdo y permitan el desarrollo del campo colombiano, sin necesidad de que reciban como contraprestación una ‘república independiente’ con “autonomía política, administrativa, económica, social, ambiental y cultural, incluso una administración de justicia a través de los mecanismos de la justicia comunitaria”. Y para esta ‘república’ nada menos que 9 millones de hectáreas para la propiedad individual, asociativa y comunitaria y 7 millones para zonas de producción campesina. Como este punto no está en los cinco de la agenda principal habrá que dejarlo de lado. 


Pero veamos las posibilidades de crédito y asistencia técnica para el campo colombiano, aún con las dificultades que hoy tenemos. Informa el doctor Luis Eduardo Gómez, presidente de Finagro, que colocará 6.6 billones de pesos en el campo; que cerró el año anterior con $9.4 billones, los cuales están repartidos en 83 mil créditos productivos para pequeños, medianos y grandes productores. Y afirma que estos créditos fueron dirigidos a la ganadería, el café, el arroz, la palma, el cacao, las frutas, las flores, el banano, las hortalizas y el algodón. Y que el 15% de estos créditos se distribuyeron en Antioquia, Cundinamarca y el Valle. 


Informa el doctor Gómez que el año pasado se aprobó una línea especial para la reconversión tecnológica para atender los posibles mercados de exportación. Una de las ideas de estos créditos es el de la asociatividad de los grupos productores para facilitar su otorgamiento, la garantía de producción, la vigilancia en sus desarrollos y la comercialización de los productos. Confiamos en que esto esté ocurriendo y que sean temerarias las denuncias en el sentido de abuso de algunos jefes de acciones comunales, de ONG o de cooperativas, organizadas al efecto.