Gente

The wisdom of silence
La sabiduría del silencio
Autor: Carmen Vásquez
18 de Febrero de 2013


Se dice por allí a modo de proverbio que “el que sabe, no habla; el que habla, es porque no sabe”. En este tema de los toros hay unos personajes que creen ser más toreros y toros que lo que se ve en la arena.


Se dice por allí a modo de proverbio que “el que sabe, no habla; el que habla, es porque no sabe”. En este tema de los toros hay unos personajes que creen ser más toreros y toros que lo que se ve en la arena.


Terminó la versión 22 en manos de don Santiago Tobón y don Benjamín de los Ríos y ahora es cuando empiezan a llover, o claveles de alegrías o banderillas negras de terror. La verdad es que los dos momentos se vivieron bajo un piso de arena movediza que fue uno de los lunares negros en cada corrida. Tardes aparatosas de fatales cogidas, naturales de ensueño, capotes que se abrieron como hermosa flor al viento, un callejón tronante de gente imprudente que invita al peligro, un público partido en dos como una naranja, un cierto personal vigilante que amerita un manual de relaciones humanas, unas ganaderías que salvando dos de las presentadas, las otras van a tener que poner mucho cuidado en lo que a presentación y contenido se refiere. Una cosa es el buen cruce y otra son las mezclas.


En cuanto al Congreso de Ganaderos de Lidia, la pregunta es... ¿es que había Congreso? La Presidencia es tema sencillo. Si por la edad no ven desde donde están, que los cambien a ellos o que los pongan en barrera con lentes nuevos. Lo de “Pitador” es imperdonable, es un toro que solo sirve para bistec.


Morante, maestro de la serenidad, nos dejo el sueño de volverlo a ver.