Mundo deportivo

“My heart will never grow old”
“Mi corazón jamás va a envejecer”
18 de Febrero de 2013


Después del certamen nacional, la campeona olímpica Mariana Pajón viajará el próximo 28 de febrero a Estados Unidos, donde encarará las primeras cuatro válidas de las trece que disputará este año en aquel país.


Foto: Giuseppe Restrepo 

 

Mariana Pajón también se encuentra en este momento en trabajos de fisioterapia, ya que tiene una hernia en la espalda, la cual según ella no le afecta en nada para poder competir.

 

 


"Por algo es la mejor del mundo”. Así expresó uno de los asistentes a la Pista de Bicicross de Belén mientras veía el trasegar de la famosa deportista Mariana Pajón.


Pero aquella frase no la lanzó aquel amante del BMX porque la campeona olímpica barrió en su categoría durante las Válidas Nacionales I y II de la disciplina que se disputaron el pasado fin de semana en Medellín, sino por la conducta y la disposición que muestra la pedalista cada vez que alguien se le acerca a pedirle un favor.


“Mariana me das un autógrafo”, “Por favor, me dejas sacarme una foto contigo”, “Mariana me das un consejo para poder ganar como tú”. Estas solicitudes las escucha a diario Pajón, quien a pesar de estar a punto de salir a la pista, no pierde la compostura y les da un sí sin objeción, pues según ella “lo importante es hacer sentir bien a los demás”.


La “Hormiga Atómica”, “La Tata” o “La Reina del Bicicross”, como es conocida Mariana, jamás pensó que su vida iba a tener un giro de 360 grados luego de ganar la medalla de oro en Londres 2012, y llena de paciencia, tolerancia y alegría hace feliz a todos sus seguidores. “Nunca me imaginé lo que esto iba a llevar, pero puedo decir que mi vida cambió para bien. Gracias a aquel triunfo he podido llegar a muchas personas bonitas de todo el país, vivir experiencias hermosas, lo cual me llena de orgullo”, dijo la corredora, quien prosiguió: “Pero sigo siendo la misma, con los mismos objetivos y sueños de ser siempre la mejor”.


Para Pajón es motivo de satisfacción saber que en cada lugar que visita haya cientos de personas que quieren tomarse una fotografía a su lado.


“Pienso que me canso más fácil de pedalear que de sonreír. Para mi esto es supremamente normal y da alegría poder darles gusto a las personas de mi país. Estoy segura que mi corazón jamás va a envejecer si sigo riéndome así”, expresó la talentosa deportista, quien creó una Fundación llamada “Mariana Pajón, pedaleando por un sueño”, la cual “ayudará y apoyará a los niños que no tienen la posibilidad de tener buena implementación deportiva ni mucho menos salir al exterior a demostrar lo buenos que son”, indicó Pajón.


Por último, la ciclista, que se siente feliz tras el gran crecimiento que ha tenido su deporte no solo en Antioquia y en el país, especialmente en la categoría de las niñas, envió un mensaje a las nuevas generaciones del BMX: “Quiero decirles que en el bicicross sí hay una gran posibilidad de triunfar, pero si se apasionan, tienen fe y ganas de salir delante sus sueños se podrán cumplir”.