Palabra y obra

Medellín, an entrepreneur and the crazy 20s
Medellín, un empresario y los locos años 20
Autor: Juan Esteban Agudelo Restrepo
16 de Febrero de 2013


El libro “Los años locos, diario íntimo de un industrial, Medellín, 1923-1926” fue presentado el pasado miércoles en la Casa Gómez Campuzano, en Bogotá.


Foto: Cortesía 

Anita Gómez de Cárdenas firmando su libro “Los años locos, diario íntimo de un industrial, Medellín, 1923-1926” durante la presentación de este. Gómez es comunicadora social de la Universidad Pontificia Bolivariana. Durante su carrera ha sido colaboradora de diversos medios de comunicación locales, además de traductora de inglés y francés para la editorial Norma. También ha sido escritora de literatura. 


El entusiasmo y la euforia de una villa que empezaba a ser ciudad, a ser industrial, a crecer económicamente. Toda esa algarabía vista por los ojos de uno de los empresarios que propició ese clima: Jorge Echavarría Echavarría, fundador de Fabricato. 


De eso se trata “Los años locos, diario íntimo de un industrial, Medellín, 1923-1926”, que Anita Gómez de Cárdenas acaba de presentar. 


El libro, que cuenta con una introducción de la escritora antioqueña María Cristina Restrepo, fue construido a partir de entrevistas, investigaciones y, lo más importante, los diarios personales de este hombre. 


Anita Gómez de Cárdenas habla sobre este trabajo. 


-¿Cómo nació la idea de hacer este libro?


“En la década del 80, al final de mi carrera como estudiante de Comunicaciones, tenía que hacer un trabajo de grado. Decidí que quería investigar sobre el entorno y las personas de una época de Medellín que fuera muy anterior a la mía, cómo vivían y qué hacían.


Me puse a hablar con gente cercana a mí que tuviera mucha edad. Un día fui a la casa de mi tía Isabel Restrepo y le pedí que me contara sobre esos años, se quedó pensando y me dijo: ‘pues mijita, si quiere le presto los diarios de mi marido’, que era Jorge Echavarría Echavarría. 


Él llevó unos diarios muy íntimos entre 1923 y 1926, que fue en esa época en la que él montó Fabricato.  A mí me fascinó ese señor, la forma en que describía todo. 


Yo sabía que Fabricato era un tema que valía la pena investigar porque fue una de las grandes empresas de Antioquia y del país, por lo que decidí enmarcar las citas que más me gustaron dentro del contexto de esa época: cómo era la ciudad, cómo era la gente, qué sucedía, todo lo pude averiguar”.


-Pero ese trabajo usted lo realizó en los años 80, ¿el libro quedó terminado y hasta ahora se publica o usted siguió trabajando en él durante este tiempo? 


“Yo me gradué en 1985. En ese momento quedó el trabajo pero con formato de tesis de grado. La investigación quedó en la facultad. Además, yo se lo llevé a Fabricato y ellos publicaron un folleto muy chiquito, casi interno para ellos.


Muchos años después, alrededor del año 2000, pensé que yo podía convertir ese trabajo en una crónica y añadir muchos más datos que se me habían quedado por averiguar en los años 80 porque no tenía cómo acceder a ellos, pero que gracias a la existencia del Internet, por ejemplo, pude averiguar. 


Estuve trabajando en él varios años, luego se lo llevé al historiador Jorge Orlando Melo, que lo revisó y ayudó a precisarlo, y finalmente lo llevé al Banco de la República. La aprobación del texto fue hecha por el Banco y por Eafit, por un convenio que tienen. 


El libro fue publicado en octubre de 2012, pero lo presentamos hasta ahora. 


-¿Cómo quedó caracterizado Jorge Echavarría Echavarría en el libro, qué facetas de su vida son mostradas, qué dejó él consignado en sus diarios? 


“Él fue una de esas personas que le meten a un trabajo todas las fuerzas de su alma, un entusiasta. 


A mí me parece que fue el antioqueño por excelencia. Por una parte, era muy godo (risas), era del Partido Conservador, pero no era una persona cerrada, ni severa, ni arbitraria o autoritaria, todas esas cosas malas que se entienden por conservador. 


Fue un hombre muy bueno con su mujer y su familia, una persona muy respetuosa con sus trabajadores.


En los diarios se nota la personalidad de un hombre muy seguro. Él no era un pensador existencialista que se preguntaba si estaba haciendo bien su trabajo o en la posibilidad de haber hecho otra cosa. Él sabía que esa era su labor en la vida y no lo dudaba en ningún momento. Además se sentía orgulloso de Antioquia, de Medellín, porque esa fue una época de oro.


Él deja registrada muchas escenas de Medellín, como la manifestación contra la pena de muerte, y cómo en un balcón hablaba María Cano y Carlos E. Restrepo”. 


-El título del libro habla de “los años locos”, ¿qué son esos años locos?


“‘Los años locos’ fue un título que me pareció llamativo. La historia que investigué fue sobre la década del 20, y los años 20 en Europa se llamaron los años locos porque había acabado de pasar una guerra y todo el mundo estaba loco, con ganas de gozar y bailar, fue una época que se reflejó en el arte y la literatura. 


Como en Medellín también había un progreso y un entusiasmo loco, Jorge Echavarría vivía emocionado con eso, y yo quería expresar ese momento de euforia”. 


-¿Cómo aborda el libro la Medellín de los años 20?


“En la presentación del libro, Jorge Orlando Melo decía que Medellín, para ser una ciudad de 100.000 habitantes en ese entonces, tenía una cantidad muy grande de personajes: en literatura, en política, en negocios. 


Fue muy especial lo que los dirigentes de esa época lograron hacer. La Sociedad de Mejoras Públicas, por ejemplo, era muy importante e hizo muchas cosas, hoy todavía existe pero no es lo que fue.


Era una ciudad muy cívica y culta, muy emprendedora. Era una ciudad que estaba haciendo esfuerzos por darle a la gente lo que ellos necesitaban. Jorge Orlando Melo decía que los empresarios de esa época eran supremamente paternalistas, era un capitalismo paternalista que le hizo bien a todo el mundo, aunque con el tiempo eso terminó”.




Jorge Echavarría Echavarría


“Industrial. Nació en 1889, en Medellín. Murió en Medellín en 1934. Hijo de Rudesindo Echavarría Isaza y María Josefa Echavarría Vélez. Luego de estudiar en los Estados Unidos, en la Academia Militar de Peekskill, trabajó con sus hermanos en la firma familiar ‘R. Echavarría & Cía’. Fue administrador de Coltejer hasta 1915, fecha en la cual viajó nuevamente a Estados Unidos junto a su hermano Jaime, con quien se hizo cargo de la casa que ‘R. Echavarría & Cía’ abrió en Nueva York, dedicada a la importación y exportación de café y mercancías. Según algunos autores, fue la crisis de principio de la década del 20 la que motivó a los Echavarría Echavarría a fundar Fabricato, en asocio con ‘L. Mejía S. & Cía’ y ‘Miguel Navarro & Cía’. Jorge volvió a Colombia en 1923, y se encargó de la construcción de la fábrica que ese mismo año fue inaugurada. En 1916, en Medellín, se casó con Isabel Restrepo Mejía, hija de Camilo C. Restrepo y sobrina de Gonzalo Mejía”. 


Tomado del “Diccionario biográfico y genealógico de la élite antioqueña y viejocaldense, segunda mitad del siglo XIX y primera del XX”, de Javier Mejía Cubillos.