Fútbol en el Mundo

Headed to Old Trafford to seek final result
A definir en Old Trafford
14 de Febrero de 2013


En el otro juego de ayer, Shakhtar Donetsk empató de local ante Dortmund 2-2 y aplazaron la definición de la clasificación a cuartos de final para el juego de vuelta en el BVB Stadion Dortmund de Alemania.


Foto: EFE 

Cristiano Ronaldo marcó su gol 46 en el torneo. En unos días, volverá a jugar en el “Teatro de los Sueños”, estadio que fue su casa durante muchos años.


EFE


Un templo del fútbol como Old Trafford decidirá una eliminatoria llena de igualdad que dejó en su primer capítulo un bello duelo de fútbol entre un Real Madrid, amparado en Cristiano Ronaldo, ante un Manchester United que se adelantó gracias a Welbeck.


Todos eran conscientes que el partido más que de octavos era una final. Todo lo que no sea avanzar a cuartos será un escandaloso fracaso que dejará la temporada liquidada con muchos meses por delante. 


El castigo a la fase de grupos fue un juego de altos vuelos que llega a destiempo. Un Manchester United tan rígido en un sistema como poderoso en ataque, y que se agarró a la figura de David De Gea para no acabar rendido al poderío de Cristiano Ronaldo. 


El duelo fue vibrante desde el inicio. Intercambio de golpes y un costado por explotar en la defensa inglesa. Rafael perdió los dos primeros pulsos con Cristiano y fue su verdugo el resto del partido. Son días en los que las ocasiones de gol marcan tu destino. El Real Madrid perdonó en sus llegadas y fue castigado con dureza cuando era superior.


Un saque de esquina de Rooney lo remató a la red Welbeck de cabeza a los veinte minutos, elevándose entre la salida indecisa de Diego y la pasividad de Ramos. El golpe menos deseado en Europa. Un gol en tu casa en una eliminatoria que se decidirá por detalles.


No había tiempo para las lamentaciones. Debía responder con rapidez el conjunto madridista y lo hizo con la energía de Di María. El asedio blanco no tenía premio hasta que apareció Cristiano, quien fabricaba sus disparos sin necesidad de juego en equipo y cuando lo tuvo marcó.


Se elevó Cristiano y detuvo el tiempo en el aire. Su poderoso salto mandó a la red, con un cabezazo, el centro de Di María. De Gea no pudo hacer nada para evitarlo.


Con el gol Alex Ferguson reservó la valentía para la vuelta en Old Trafford. Retrasó metros a un equipo que le cuesta defender. Se agarró al oportunismo de Welbeck en ataque y el peligro que genera Van Persie.


El Real Madrid tendrá que repetir proeza en Old Trafford, con la Liga perdida y la Liga de Campeones y la Copa del Rey pendiente de los partidos de vuelta, tras un empate a uno en el Bernabéu.