Columnistas

Exageradas y hasta abusivas
Autor: Alberto Maya Restrepo
11 de Febrero de 2013


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Cuando un particular vende su carro, el comprador asume la porción que le corresponde de los impuestos que por él se pagaron por todo el año. En la administración municipal creen que eso funciona en el caso de vender un bien raíz y “por eso” ahora obligan a pagar el impuesto predial de todo el año para obtener Paz y Salvo. Pero no, recientemente en una Notaría vi cómo un comprador se negaba a reconocerle a la  dueña de un apartamento, viuda que lo había puesto en venta, la porción del impuesto que le tocaría como nuevo propietario. ¿La razón? Argüía el potencial comprador que no es lo mismo porque el valor de un auto es mucho menor al de un bien raíz. ¡Vaya lógica! y ¡vaya atropello el del municipio al exigir ese pago por todo el año! ¡Alcabaleros!


Desde no recuerdo ya hace cuánto tiempo vienen amenazando con un derrame de valorización. ¡Claro! ya entendí la demora. Estaban esperando las actualizaciones catastrales, las que en no pocos casos fueron exageradas y, diría, abusivas, pues incrementaron el valor de los bienes hasta en un 100% en algunos casos, pero los hay del 48% y del 79% y sin razón comercial. Ejemplo: a un parqueadero en un edificio de apartamentos en el parque de Bolívar le subieron el avalúo en 49% y quedó así en una cifra que es imposible lograr si se fuera a vender. Ni Fajardo ni Salazar hicieron lo necesario, ni lo ha hecho Aníbal Gaviria, para evitar el deterioro del centro de la ciudad, sino que ahora piensan en el municipio que las cosas valen lo que a ellos se les quiera ocurrir y no consultan la realidad del mercado. ¡Alcabaleros! Desde ya me imagino las protestas que va a generar ese derrame de valorización, pues si el valor catastral va a servir de base para derramar el impuesto, empezamos mal.


En 1985 una pareja adquirió un apartamento en el centro de la ciudad por $8,5 millones. Con mucho trabajo lo pudieron vender hace unos 2 años por $70 millones. No se dan cuenta que así como hay bienes que adquieren mayor precio con el paso del tiempo, también los hay que pierden, como es el caso de las propiedades en el Parque de Bolívar y en la avenida La Playa. También por 1985 alguien compró una finquita en Rionegro por $12 millones y hace año y medio la vendió por $920 millones. ¿Será que el municipio de Rionegro se asesora, para actualizar precios catastrales, de los alcabaleros que hacen ese oficio en Medellín?


A un apartamento en El Poblado le subieron el valor en un 79% y, según operaciones recientes en la unidad en la que está localizado, o sea con datos actuales de precio comercial, el nuevo avalúo representa el 81% del valor comercial. ¿No dizque el tope sería el 60%? ¡Alcabaleros! y con el agravante de que no creemos que la administración municipal se haya “ganado” ese premio gordo del Catastro, pues hasta 6 meses hay que esperar para que tapen un hueco en una calle, aparte de que la seguridad en ese sector no es de mostrar como ejemplar y sin contar con los famosos tacos en el tráfico de la zona, los que en muchos casos se solucionarían sincronizando semáforos y contando con agentes que vigilen y detecten a imprudentes que andan como locos al volante. En otra unidad residencial en El Poblado ocurrió esto: dos apartamentos iguales, a uno se le incrementó el impuesto Predial y al otro le rebajó en $100.000 trimestrales. ¿Es que nadie hace rondas, visitas y comprueba lo que pasa en la vida real?


A quienes viven en edificios de apartamentos o en unidades cerradas de casas les sugiero que hagan este ejercicio: miren si apartamentos o casas de áreas y antigüedad iguales tienen el mismo avalúo catastral. ¡Sorpresas hay!


PS.- Recientemente, en una junta directiva alguien dijo: “Santos carece de capacidad para actuar”. Tiene razón al describirlo de esa manera. Ahí queda esa frase para tenerla en cuenta cuando se nos llame a elecciones presidenciales… si es que la guerrilla da permiso de hacerlas.