Columnistas

UNE, realidades y retos (1)
Autor: Eugenio Prieto
10 de Febrero de 2013


En buena hora el alcalde An韇al Gaviria nos ha convocado al an醠isis y toma de decisiones sobre uno de los temas de mayor relevancia para la ciudad, como es la decisi髇 sobre el futuro inmediato de UNE-Telecomunicaciones.


En buena hora el alcalde Aníbal Gaviria nos ha convocado al análisis y toma de decisiones sobre uno de los temas de mayor relevancia para la ciudad, como es la decisión sobre el futuro inmediato de UNE-Telecomunicaciones. Análisis que se origina en el reconocimiento de la mutación registrada en el sector de las TIC, donde la comunicación de voz fija local mediante tecnologías analógicas y redes alambradas [1950 a 1990], se ha transformado en comunicaciones convergentes de voz, videos y datos interactivos, locales y globales, fijos y móviles que cursan por redes alámbricas e inalámbricas a altas velocidades con gran cantidad de información digitalizada.


Hacemos parte de la comunidad global y estamos decididamente vinculados a la sociedad de la Información, lo que implica revisar a fondo la forma como se prestan los servicios de tecnologías de la información y las comunicaciones [TIC]  y la manera como las empresas y organizaciones Estatales afrontan esta que es una realidad ineludible. El vertiginoso mundo de las tecnologías de la información y las comunicaciones demanda de los operadores de estos servicios  cambios permanentes, y su adecuación a las nuevas realidades, las que en la actualidad están signadas por la convergencia y por la sustitución de los servicios. Ha llegado la hora de ver con nostalgia cómo los viejos servicios de telefonía pública básica conmutada fija local [Tpbcfl] entra en un proceso de franco marchitamiento y en su lugar surgen nuevos servicios. 


Al iniciar el proceso de análisis sobre la propuesta de alianza EPM-Millicom, debemos partir de varios presupuestos esenciales: (i) que la decisión que se adopte no implique la venta de la Empresa que es Estatal; (ii) que no se incurra en exposición alguna del patrimonio público, en deterioro o detrimento del mismo; (iii) que el análisis  se realice de cara a la comunidad, en su escenario natural que es el Concejo Municipal; (iv) que las alianzas estratégicas se realicen con operadores de tecnologías de la información y las comunicaciones de talla internacional, reconocidos en el sector y no con inversionistas y proveedores de equipos; (v) que se reconozcan los beneficios a los usuarios como criterio rector en las decisiones; (vi) que no se trate de una decisión aislada, sino que corresponda a una política pública orientada a la universalización de las TIC; y (vii) que el resultado del proceso no sea en nada asimilable a lo ocurrido con Telecom, que en la práctica sencillamente ha desaparecido como prestador nacional de servicios.


La tarea que se inicia -que no es fácil- consiste en encontrar un modelo de negocio o de alianza estratégica que le permita a los ciudadanos de Medellín mantener su empresa, que la misma produzca rentas significativas para el Municipio y que a la vez pueda unirse con proveedores mundiales que les permitan prestar servicios convergentes que satisfagan las necesidades de los usuarios y que sean la plataforma necesaria para que Medellín sea, cada vez más, una ciudad digital, comprometida con la sociedad de la información y el conocimiento, lo que la hace más competitiva.       


Bienvenido el debate con argumentos. Las  actuales condiciones jurídicas y administrativas hacen que a diferencia de la forma como en el pasado se constituyeron la sociedades que permitieron la creación de empresas como Orbitel y Colombia Móvil [actualmente Tigo], en las que no participó el Concejo Municipal, en esta oportunidad la administración deberá iniciar un proceso, con la activa participación del cabildo, al que debe vincularse la sociedad medellinense, de manera similar a lo ocurrido con la separación del componente de telecomunicaciones de EPM y la creación de UNE. En este entorno las organizaciones sociales, los sectores productivos de la economía, la academia, los expertos, los actuales y anteriores servidores de UNE y en general la opinión pública, tienen la palabra.


*Senador de la República