Gente

“Condumio”
Condumio
Autor: Carmen Vásquez
10 de Febrero de 2013


Los buenos aficionados le han sacado el gusto y los que no lo son tanto también. El placer de reunirse entre amigos en torno a un solo tema ya amerita un bullicio especial.


Los buenos aficionados le han sacado el gusto y los que no lo son tanto también. El placer de reunirse entre amigos en torno a un solo tema ya amerita un bullicio especial. Igual que una comida y unas bebidas de cierto calibre diferente a la invitación normal de celebración. Estamos refiriéndonos a los “condumios” que a la hora de la verdad y en páginas de diccionario es definido como una reunión muy especial con tema propio. Se puede hacer un condumio para hablar de gastronomía o para hablar de literatura. Aquí en nuestro territorio solo lo hacemos en esta temporada de toros. Y siempre se ha dicho que es más la gente que asiste a un condumio que la que se ve en la corrida. Sevilla es la ciudad especial para disfrutarlos. Aquí se levantan toldas por familia, se baila, se canta, se tocan palmas, se comen las más ricas tapas con vino y se habla de los toros. Cotilleo permanente y olé.


Dos condumios muy buenos para registrar. El grupo de aficionados Los de Ronda, se reunieron en el Club Unión, pasaron las películas de las últimas corridas, se discutió y opinó sobre ellas... lo mejor es que no se pusieron de acuerdo. El menú, una suave paella de manos del chef del Club que por cierto fue cocinero del Hotel Intercontinental cuando la época del gerente Viñati, un italiano aficionado a la buena mesa. Impecable atención y una sangría deliciosa.


El mismo sábado y a la misma hora en el restaurante El Aguacate, un encantador lugar en la avenida El Poblado vecino del Hotel Dann, dos cocineros españoles hicieron la delicia en el condumio de Dislicores, no se apuntaron a paella, el ritmo al son de guitarra y sevillanas y las tapas exquisitas.