Columnistas

No por mucho madrugar…
Autor: Bernardo Trujillo Calle
9 de Febrero de 2013


Conocido es el dicho de que “gana quien primero da”. En política la frase decae o asciende dependiendo de los nombres de los candidatos que se vayan conociendo.


Conocido es el dicho de que “gana quien primero da”. En política la frase decae o asciende dependiendo de los nombres de los candidatos que se vayan conociendo.  Por el momento la estrategia uribista consiste en darlos a conocer en un ramillete desigual, tanto por sus méritos, como por su confiabilidad.  Quién dentro del conservatismo no aceptaría a Oscar Iván Zuluaga, si durante su paso por el ministerio de Hacienda hizo méritos de funcionario inteligente y objetivo, salvo unas pocas salidas en falso con algunos discursos veintejulieros pronunciados en el Senado en defensa personal de su jefe.  No podríamos decir lo mismo de Pachito Santos de quien dijo Enrique su primo hermano que “Dios se apiade de Colombia si llegase a faltar Uribe”.  Recuérdese que fue elegido vicepresidente en la papeleta de Uribe.  Tampoco hay que olvidar que fue Pachito el que trató de llevar un comando de las AUC a Bogotá.  Pues bien: estos son los hombres principales de la oposición que van a romper lanzas con el gobierno.


La duda que surge es la de que aún no existe el tal Partido de Centro Democrático por lo cual, lo que se haga en su nombre, llevará consigo un panlogismo nacido en su propia pila bautismal.  Puro Centro Democrático, hablando en moneda de buena ley, es un sofisma detrás del cual se escuda la tendencia derechista más extrema y recalcitrante.  En síntesis, no habrá quien avale listas ni candidaturas presidenciales de un partido inexistente.  Esta primera salida, como la de don Quijote, es una locura que traducida a la realidad, habría qué catalogarla como una fantasía política montada sobre otra fantasía, la de dar por hecho su poder arrollador.


Por su parte, el partido de la U, del cual Santos es su máxima figura como creador, animador y responsable de su destino, tampoco dispone de figuras sobresalientes para levantar el entusiasmo partidista, salvo la del mismo Presidente.  Una lagartería semi-ilustrada merodea allí encabezada por Juan Lozano, que está más por fuera que por dentro de dicho movimiento y su ambivalencia de santista-uribista lo tiene descalificado en ambos lados.  No hay más que decir.  


En cuanto al Polo (hay dos) la figura sobresaliente es la de Carlos Gaviria, un intelectual y hombre de leyes que ya probó tener audiencia nacional. Clara López, cuya condición de mujer debería atraerle la votación femenina, paradójicamente es más aceptada por los hombres de izquierda que ven en ella una buena candidata. ¿Y Cambio Radical? Como partido está llamado a desaparecer por el umbral.  No le servirá a su fundador y director Vargas Lleras, por el momento muy del corazón de Santos. Cierto es que tiene apellidos presidenciales (Lleras Restrepo, Lleras Camargo), mas recae en él cierta desconfianza a causa de su devoción militarista que le hizo presidir el Senado vestido de camuflado en un imperdonable desliz. Y como posible sucesor de Santos, la malicia de éste hará que dude de si Vargas le cuidará “sus huevitos” a la manera suya con Uribe.


Los Verdes sólo disponen del gobernador Fajardo, carta fuerte, que prácticamente con su solo nombre obtuvo en Antioquia la histórica cifra de un millón de votos.  Si Mokus no continúa en la idea de hacer parte del movimiento “Pido la Palabra”, al cual pertenecen Peñalosa y Navarro Wolf, jugaría posiblemente por segunda vez.  Lo de Navarro lo descarto por motivos obvios: no tiene equipo y lo acusa lo del Palacio de Justicia.  El M-19 no ha pasado en verdad al olvido.  


Mi Partido Liberal, mientras esté en el gabinete de la unidad, no alzará vuelo.  Tiene figuras relevantes como César Gaviria, Rafael Pardo, José Ocampo Gaviria, Verano de la Rosa, Horacio Serpa y una pléyade de jóvenes dirigentes que están ganando terreno con sus buenas acciones: nuestro alcalde Aníbal Gaviria, el senador Juan Manuel Galán y el propio Cristo.  A diferencia de los otros partidos, el liberalismo decidirá en el Congreso Liberal su candidatura, si es que se atreve.  Estamos pagando un altísimo tributo por el servicio prestado a la Unidad Nacional.


P.S.: Con profundo dolor hemos despedido esta semana a dos amigos insuperables.  Ignacio Sanín  y Jorge Hernán Echavarría.  Condolencias a sus familias.