Columnistas

Buenos modales
Autor: Pedro Juan Gonz醠ez Carvajal
5 de Febrero de 2013


Eventualmente y ante ciertos sucesos, recuerda uno que el verdadero arte no es el saber responder, sino, el saber preguntar, de pronto recuperando la ya en desuso may閡tica socr醫ica.


Eventualmente y ante ciertos sucesos, recuerda uno que el verdadero arte no es el saber responder, sino, el saber preguntar, de pronto recuperando la ya en desuso mayéutica socrática.


Es muy común que ante ciertos eventos que se realizan en la ciudad, los periodistas de turno cojan al visitante y a quemarropa le pregunten: “¿Cómo le ha parecido nuestra ciudad? Pregunta viciada que sesga la respuesta y que obviamente compromete al interrogado que, como debe ser, de manera amable y  cortés, responde alrededor del manejo de adjetivos calificativos positivos, o de lugares comunes halagadores, como cualquier persona educada debe responder.


¿Qué tal amigo lector que una mamá o un papá orgulloso de su retoño le pregunten a usted que si no le parece encantador el criaturo? ¿Se atrevería usted a responder que es feo, necio y bulloso? ¡Pues claro que no! Como lo dice el adagio, “lo cortés no quita lo valiente” y para los orgullosos papás su hijo es del  otro mundo.


Palabras amables las expresadas en días pasados por la señora Hillary Clinton, cuando pone como ejemplo de seguridad a Medellín. Claro que vamos bien en muchas cosas, pero es evidente que no vamos tan bien en otras. Y las respuestas a preguntas condicionadas y las opiniones emanadas de lejos, nos deben estimular, más no envalentonar y mucho menos considerar que esa es la realidad real que vivimos en la cotidianidad.


No debemos inferir que porque algunas porciones de la ciudad reflejan dinamismo, prosperidad, limpieza, empuje, seguridad y amoblamiento digno y cómodo, esta realidad se vive en toda la ciudad. Hacia allá debemos caminar, en términos de equidad, y mucho hemos avanzado, pero con el debido respeto, todavía nos falta mucho pelo para el moño. ¿O es que las noticias diarias en el orden local reflejan la realidad de otra ciudad?


Pasando a otro aspecto, digamos que “simpáticas”, por no ahondar en la herida, las declaraciones de cierto dirigente futbolístico al referirse a los futbolistas como prostitutas. El argumento de siempre será que la frase se manejó de manera descontextualizada y que eso no fue lo que se quiso decir. ¡Vale!. Lo que sí debe ser reconocido es que casi siempre al lado de una prostituta hay un proxeneta, lo cual cierra el círculo de la discusión y precisa el comentario.


Absoluta indignación produce el que a la fecha todavía siga haciendo de las suyas la banda de delincuentes que roban retrovisores en pleno cruce de la Avenida Oriental con La Playa. ¡Inaudito! ¿Qué les pasa a las autoridades con este asunto?


En un país medianamente civilizado, con una ciudadanía más o menos educada, la ética y el decoro, así como lo correcto, deben estar muchas veces por encima de la aplicación de la ley: Es inadmisible lo que está pasando con las pensiones estrafalarias de un selecto grupo de “bribones de la patria”. Hay que respaldar a la Corte Constitucional en su propósito por desbaratar este despropósito amparado en una la ley inequitativa.


Comienza a calentarse el ambiente político a nivel nacional de cara al proceso electoral del 2014. Ojalá que los ires y venires, las renuncias para evitar inhabilidades, los chismes y los corrillos no nos distraigan en la solución de los grandes temas nacionales e internacionales que se tienen entre manos. Ya es tiempo que, de una vez por todas, los hoy llamados Partidos Políticos actúen de manera ética al otorgar los avales, y no se dejen tentar por el pragmatismo de los votos, y no tengamos que pasar la vergüenza de ver a altos dignatarios electos popularmente, investigados o ya tras las rejas. El aval otorgado por un partido político serio, debe generar corresponsabilidad con respecto al comportamiento del avalado, o si no, evitémonos ese pequeño, desgastante y alcahuete espectáculo circense.


Es bueno comenzar a evaluar los resultados que nos entregan los actuales senadores y representantes antioqueños, para que sin ninguna prevención, apoyemos a quienes se lo merecen y castiguemos con la no reelección a quienes no se lo merecen por incompetentes. Proyectos de ley presentados, control político exitoso, defensa de los intereses de Antioquia (¿Regalías?, ¿Cofinanciaciones Nacionales? ¿Inversiones o aportes nacionales para obras en Antioquia?, entre otros), son aquellos elementos que permiten evaluar su gestión.


Excelente la idea del Grupo Argos de impulsar el Proyecto “Savia” sobre la botánica colombiana a través de sus 5 regiones. Ojalá esta insigne empresa antioqueña también apoye los esfuerzos que al respecto se hacen a través de la Expedición Antioquia 2013 para el caso del Departamento.


Recordemos el siguiente pensamiento popular: “Los objetos fueron creados para ser usados. Las personas fueron hechas para ser amadas. El mundo va mal porque se usa a las personas y se ama a los objetos”.


Mis parabienes para los doctores Guillermo Gaviria Echeverri y Juan Esteban Álvarez.