Palabra y obra

“The last thing we can allow ourselves is to be silent”
“Lo último que podemos permitirnos es callar”
Autor: Javier Restrepo Gonzalez
26 de Enero de 2013


La jornada inaugural del Hay Festival en Cartagena puso sobre el mantel temas como la censura, la represión, la libertad de expresión y la impunidad en el periodismo y la literatura.



De izquierda a derecha: Carlos Vásquez-Zawadzki, de la organización PEN International; Jorge Espinosa, quien fue el moderador; Sergio Ramírez; Gioconda Belli, y Luisa Valenzuela. Los diálogos sobre periodismo y literatura marcaron la primera jornada del Hay Festival.

Javier Restrepo


Tan antigua como el hombre mismo es la amenaza que se cierne sobre aquellos que alzan la voz para cuestionar un régimen. Pero hoy resulta más peligroso para los periodistas y los escritores ser los voceros de una comunidad contra cualquier forma de represión, porque el enemigo de la libertad de expresión no está tan claramente definido como lo estaba en tiempos de las dictaduras.


Así se planteó el jueves durante el diálogo sostenido por los escritores nicaragüenses Gioconda Belli y Sergio Ramírez y la argentina Luisa Valenzuela, con el periodista Jorge Espinosa, en compañía de Carlos Vásquez-Zawadzki, presidente en Colombia de la organización para la promoción de la literatura y la defensa de la libertad de expresión, PEN Internacional. 


A juicio de Ramírez, si bien durante el régimen de Anastasio Somoza en Nicaragua la represión a los periodistas fue evidente, mientras a los escritores se les ignoró, en países como Argentina hubo escritores “que pagaron con sus vidas oponerse a la dictadura”.


En tal sentido, Gioconda Belli resaltó que los periodistas que enfrentaron las dictaduras latinoamericanas tuvieron “una actitud heroica” pero que, tal como entonces, hoy día los periodistas y los escritores “luchan de manera personal, protegidos solo con la convicción y la verdad”, lo cual resulta mucho más peligroso ahora cuando “es más difícil detectar al enemigo”. “Antes una dictadura era clara, hoy no se sabe de dónde viene un ataque”, dijo, en clara alusión a los problemas que enfrenta la prensa centroamericana por la amenaza del narcotráfico.


El miedo a la represión originó, a juicio de Luisa Valenzuela, que la prensa en su país se autocensurara más con la intención de proteger a las personas cercanas a los medios y a los periodistas que por dejar pasar las cosas impunemente; algo que a su vez originó el exilio de muchos que se dieron cuenta que solo podían hablar desde el extranjero. “Lo último que podemos permitirnos es callar”, sentenció la escritora en alusión a que los periodistas y los escritores siempre buscaron la manera de denunciar, bien fuera desde otro país o bajo el paraguas de un seudónimo.


Los tres coincidieron en que pese a lo grave que sea la situación de una sociedad y de que el deber ético del periodista es decir lo que está pasando y la gente no sabe, la decisión de afrontar el peligro que ello representa es personal. “Es un acto heroico enfrentarse a esas fuerzas tenebrosas”, enfatizó Sergio Ramírez.




Política, tan lejos, tan cerca


Mientras la poetisa nicaragüense Gioconda Belli confesó que la política para ella es “un vicio que no se quita”, su compatriota Sergio Ramírez aseguró que es hora de que la “gerontocracia” deje gobernar a los jóvenes.


Durante el diálogo que sostuvieron en desarrollo del Hay Festival, Belli dijo que estaba dedicada a la creación de un partido llamado “Izquierda erótica” inspirado en un libro que insinuaba la creación de un partido de mujeres. “Las mujeres tenemos sentido de ‘cuidadanía’, sabemos cuidar, hay que hacer un cambio para crear felicidad, el ‘felicismo’ en vez del socialismo, felicidad como sentido fundamental de las cosas”.


A su vez, Ramírez expresó que su paso por la política fue, en realidad, por la revolución. “Lo que hubo en mi vida fue una revolución, para mí eso fue la política, si me hubieran invitado a estar en un partido habría dicho que no”, sostuvo y añadió que le entusiasma ver lo que pasa en su país y en América Latina, pero no participar.