Columnistas

¿Somos educados?
Autor: Hernán Cárdenas Lince
26 de Enero de 2013


En estos días los medios de comunicación han destacado el espantoso problema de niñas menores de 14 años que han sido embarazadas, lo que en un año ha sumado la cifra de 6.000 casos.


En estos días los medios de comunicación han destacado el espantoso problema de niñas menores de 14 años que han sido embarazadas, lo que en un año ha sumado la cifra de 6.000 casos. Al mismo tiempo aparecen escándalos vergonzosos como los colosales montos de de jubilación que logran ex magistrados y ex legisladores. Todo lo anterior va acompañado de actos terroristas de las bacrim, de guerrilleros y de narcotraficantes.


El espantoso ambiente que vivimos los colombianos nos hace pensar en la importancia que tiene el determinar cuáles son los orígenes de toda esta peste y cuáles podrían ser los caminos para una solución, lo que se centraría definitivamente en que el Gobierno piense en modificar sustancialmente el sistema educativo.


Al iniciar este comentario, el primer tema que traté fue el de los embarazos de adolescentes, hecho que demuestra que sus padres no las educaron correctamente enseñándoles principios básicos y fundamentales sobre la vida sexual. Si los padres no educan bien, la vida de sus hijos será un caos,  pero simultáneamente tenemos que llamarle la atención a todos los maestros de escuelas, colegios y universidades, a quienes hay que notificarles que definitivamente ‘perdieron el año’ pues en este país se está recibiendo mala educación por parte de los padres y de los tales maestros.


Nos tenemos que preguntar por el milagro que debería hacer el alto gobierno y su ministerio de Educación para cambiar y mejorar la formación de todos los nacionales. En esa cartera lo primero que deberían hacer sería capacitar en alto grado a todos los educadores en las modernas tecnologías de los medios de comunicación, ya que tenemos que estudiar cómo en la actualidad un colombiano pasa muchos años de toda su vida viendo más televisión que el tiempo que dedica a colegios y estudios. Simultáneamente la televisión, la que el Gobierno no toca por el famoso tema de la libre expresión, realmente resulta ser un simple negocio de alta rentabilidad para unos pocos personajes, cuando la televisión en la actualidad debería estar proyectando lo que sea entretenido y educativo. En ese importantísimo medio de comunicación deberían actuar como sus presentadores y directivos los más destacados intelectuales colombianos, quienes podrían en forma muy resumida evaluar éticamente y con estilo ameno y didáctico todo lo que se transmite.


El alto gobierno puede darle a los canales de televisión incentivos económicos y rebajas de impuestos en el momento que realmente estén educando con principios éticos, pues ya no solamente hay que educar a los niños sino también a los padres. 


Los actuales maravillosos medios de comunicación modificaron la estructura total de los sistemas educativos, por lo que el alto gobierno tiene que orientar nuevas soluciones para este sistema. Finalmente anoto que en las actuales conversaciones de La Habana el tema más fundamental que podrían tratar los participantes es el de la educación, la que es el único camino útil para llegar a una paz próspera y que haga justicia con todos y cada uno de los colombianos.