Columnistas

Leemos poco y mal
Autor: Jorge Alberto Velásquez Betancur
24 de Enero de 2013


Mucho se habla de la “brecha tecnológica” para marcar una más de las diferencias entre sociedades ricas y pobres, en este caso la constituida por las posibilidades de acceso y uso de la tecnología.


Mucho se habla de la “brecha tecnológica” para marcar una más de las diferencias entre sociedades ricas y pobres, en este caso la constituida por las posibilidades de acceso y uso de la tecnología. Pero en el país no podemos pensar en un salto cualitativo que nos ubique en el primer mundo del desarrollo intelectual, si, con vergüenza, reparamos en una noticia que apareció un poco escondida, o disimulada, en los medios de comunicación: Colombia es un país con un pobre desempeño en materia lectora, según los resultados del más reciente estudio internacional, realizado en 2011 entre alumnos de cuarto grado de 49 países.


La sociedad de la información y el conocimiento es una utopía en un país en donde, según el Estudio Internacional de Progreso en Comprensión Lectora (conocido como PIRLS, por sus siglas en inglés: Progress in International Reading Literacy Study), seis de cada diez estudiantes de primaria no entienden textos complejos y tienen dificultades para interpretar textos informativos: es mejor la comprensión de textos literarios (453 puntos) que de textos informativos (440 puntos), aunque siempre por debajo de la media. Colombia está entre los últimos diez países en puntaje total (con 448 puntos). Los niveles de comprensión de los estudiantes colombianos están por debajo de los de Trinidad y Tobago y Azerbaiyán. 


El PIRLS es un estudio de la Asociación Internacional para la Evaluación del Rendimiento Educativo (IEA), fundada en 1959 para estudiar las políticas, las prácticas y los resultados educativos en más de 60 países.


Para este estudio, la expresión reading literacy constituye una noción amplia de la que hacen parte tres elementos presentes en el momento de evaluar la competencia lectora:


Los procesos de comprensión que intervienen en la lectura.


Los propósitos de la lectura: disfrutar de la experiencia literaria y obtener información.


Los hábitos y actitudes ante la lectura. 


La responsabilidad del sistema educativo es enseñar a leer y a escribir, no como un acto mecánico, o desagradable como lo creen muchos, sino como la posibilidad de entender el mundo en el que vivimos, pues no solo leemos libros, sino contextos, actitudes, gestos individuales y manifestaciones colectivas. Pero, ¿cómo hacerlo bien si las bases son débiles?


La competencia lectora está condicionada por la motivación que se tiene para leer. En este sentido, se distinguen dos principales propósitos: La lectura como experiencia literaria (generalmente realizada para disfrute personal) y la lectura para adquisición y uso de información, realizada como parte de la interacción social o, como sucede con los niños de corta edad, como instrumento para el aprendizaje.


En Colombia se lee poco y se lee mal, porque no se entiende lo que se lee. Evidencias de esta situación encontramos todos los días en la Universidad. Los estudiantes que llegan del bachillerato no han leído a los clásicos griegos, no han leído a los grandes maestros de la literatura universal, no han leído a los escritores colombianos de las diferentes épocas ni a los latinoamericanos, como lo hacíamos las generaciones anteriores. Su contacto con los grandes escritores es esporádico, casi accidental.  En el bachillerato no se promueve la lectura, porque generalmente se acude a métodos represivos que crean rechazo y animadversión, igual a como sucede con las matemáticas y los idiomas. Y lo poco que se lee son textos de autoayuda o relatos escalofriantes que promueven las editoriales como estrategia comercial.


Una noticia como esta seguirá escondida detrás de las notas de violencia y farándula. Si fuéramos una sociedad seria daría lugar a la declaratoria de emergencia nacional, para poner en marcha programas (y no campañas) que eviten la caída de los niños y los jóvenes en el analfabetismo funcional que se vislumbra.


Fuentes: 


http://www.iea.nl/


http://www.mecd.gob.es/inee/estudios/pirls.html