Columnistas

Hidroituango, ¿un ‘voyován’ o un ‘voyovoy’?
Autor: Luis Fernando Múnera López
21 de Enero de 2013


Desde su inicio, Hidroituango ha sido foco de conflictos entre los socios. ¿Podrá enderezarse el ánimo societario? ¿Será un ´voyován´ la mejor salida para el proyecto? Como van las cosas, parece que no irá más allá de un ´voyovoy´.


Desde su inicio, Hidroituango ha sido foco de conflictos entre los socios. ¿Podrá enderezarse el ánimo societario? ¿Será un ´voyován´ la mejor salida para el proyecto? Como van las cosas, parece que no irá más allá de un ´voyovoy´.


El 11 de enero de 2013, en sendas asambleas de Hidroituango y de EPM Ituango, se aprobó ceder a EPM el contrato Boomt. La intención es recuperar, mediante el contrato de estabilidad jurídica de EPM, beneficios tributarios que no se tendrán por la negativa del Gobierno a la Zona Franca Especial.


En mi calidad de simple ciudadano, sin que tenga ningún otro derecho o interés en el asunto, pienso que la cesión ha sido una buena decisión, pero han quedado serias inquietudes por la forma como se tomó.


En las asambleas, EPM presentó a los socios un estudio de valoración de EPM Ituango como empresa en marcha, elaborado por Corpbanca. El estudio fue impugnado por los accionistas minoritarios, quienes consideraron muy bajo el valor estimado de la empresa, que serviría como referencia para una eventual compra de sus acciones. Creo que tienen razón, pues la utilidad neta del negocio resultaría para ellos menor que la utilidad de 2012 y porcentualmente inferior a la inflación y a la rentabilidad normal de las inversiones en nuestro medio. El estudio y la decisión de este asunto quedaron aplazados.


A lo anterior hay que sumarle que, de acuerdo con el contrato Boomt, EPM tiene asegurada una rentabilidad fija importante, que es preferente sobre los demás.


También se aprobó cargar el proyecto con una inversión social por valor de US$100 millones. Es plausible, pues los municipios la necesitan. Pero es cuestionable convertirla en costo del proyecto porque el objeto de Hidroituango no la contempla. El gobernador Sergio Fajardo Valderrama ha generado de esta manera un mal precedente, pues las administraciones departamentales seguirán pidiendo transferencias puntuales que menguarán los ingresos futuros.


Los beneficios reales de la central para los socios diferentes a EPM serán muy reducidos durante los 50 años del Boomt. La comunidad antioqueña no ha sido consciente de ello. El exgobernador Luis Alfredo Ramos Botero quedó con esta responsabilidad política y moral ante la historia.


Con la cesión no hay un beneficio real importante para los socios diferentes a EPM. Los beneficios de la zona franca hubieran sido de US$370 millones y habrían constituido un ahorro real para el proyecto. En cambio, los que se obtendrán con la cesión serán solo de US$200 millones, de los cuales US$100 millones se convierten finalmente en otro costo para el proyecto.


El contrato de usufructo de acciones que los socios suscribieron con EPM tiene un año de duración, a pesar de que el propósito del usufructo se cumplió el mismo día de las asambleas. ¿Por qué? Un accionista minoritario advirtió que este contrato podría modificarse para extenderlo a otros fines, por ejemplo a la cesión de la licencia ambiental. Si se hiciera, la propiedad real de la central Hidroituango pasaría a EPM. Esta sugerencia no fue desmentida.


Todo este embrollo me hace pensar que, si no se endereza el ánimo societario, lo mejor es que EPM les compre el proyecto a los demás socios. No cabría aplicar el “voyován”, léase “voy-o-van”, figura comercial tradicional paisa en la cual, ante una situación insoluble, uno de los socios le dice al otro “o me compras o te compro y el valor es tal”. Aquí sería aplicable un “voy-o-voy”. Es decir, que EPM compre el proyecto pero con ofertas justas y trasparentes por encima de la mesa.


Las decisiones de las asambleas dejaron en los accionistas minoritarios la sensación de que EPM podría abusar de su posición dominante e incumplir su Código de Buen Gobierno y el Estatuto Interno de Gobernabilidad Corporativa. Yo deseo que no sea así.