Columnistas

¡Alégrate!
Autor: Jaime Greiffestein
17 de Enero de 2013


La marquesa de Yolombó dice una verdad en la conocida obra de Tomás Carrasquilla: “Yo creo que uno debe vivir muy alegre con la suerte y la vida que le toque”, y eso es lo que se afirma en “Alégrate”, una hermosa página de Amado Nervo

La marquesa de Yolombó dice una verdad en la conocida obra de Tomás Carrasquilla: “Yo creo que uno debe vivir muy alegre con la suerte y la vida que le toque”, y eso es lo que se afirma en “Alégrate”, una hermosa página de Amado Nervo que vale la pena reproducir porque puede ayudar a muchas personas a vivir mejor la alegría, que tanto necesitamos todos en este mundo tan lleno de angustias y pesimismo:


“Si eres pequeño, alégrate; porque tu pequeñez sirve de contraste a otros en el universo; porque esa pequeñez constituye la razón esencial de su grandeza; porque para ser ellos grandes han necesitado que tú seas pequeño, como la montaña para culminar necesita alzarse entre colinas, lomas y cerros.


“Si eres grande, alégrate; porque lo inevitable se manifestó en ti de manera más excelente; porque eres un éxito del Artista eterno.


“Si eres sano, alégrate; porque en ti las fuerzas de la Naturaleza han llegado a la ponderación y a la armonía.


“Si eres enfermo, alégrate; porque luchan en tu organismo fuerzas contrarias que acaso buscan una resultante de belleza; porque en ti se ensaya ese alquimista que se llama el Dolor.


“Si eres rico, alégrate; por toda la fuerza que el Destino ha puesto en tus manos para que la derrames...


“Si eres pobre, alégrate; porque tus alas serán más ligeras; porque la vida te sujetará menos; el Padre realizará en ti más directamente que en el rico el amable prodigio periódico del pan cotidiano...


“Alégrate si amas; porque eres más semejante a Dios que los otros.


“Alégrate si eres amado; porque hay en eso una predestinación maravillosa.


“Alégrate si eres pequeño; alégrate si eres grande; alégrate si tienes salud; alégrate si la has perdido; alégrate si eres rico; si eres pobre, alégrate; alégrate si te aman; si amas, alégrate; ¡alégrate siempre, siempre, siempre!”.