Economía

Worldwide lack of stability in domestic work
Precariedad mundial en trabajo doméstico
Autor: Mauricio Berrío Vélez
14 de Enero de 2013


Millones de trabajadores domésticos en todo el mundo siguen estando excluidos de la protección que disfrutan otros trabajadores, sostiene un informe de la OIT.



Giuseppe Restrepo

El primer informe de la Organización Internacional del Trabajo, OIT,  sobre trabajo doméstico en el mundo intenta plasmar la magnitud de este sector  junto a las condiciones de trabajo y la protección con que cuentan e indica que al menos 52 millones de personas son empleados de este tipo.


De acuerdo con el informe llamado “Trabajadores domésticos en el mundo: estadísticas mundiales y regionales y la extensión de la protección legal”, estos trabajadores representan 7,5 % del empleo asalariado de las mujeres en el mundo, y un porcentaje mucho mayor en regiones como Oriente Medio (31,8 %), América Latina y el Caribe (26,6 %) y Asia Pacífico (11,8 %).


En Asia Pacífico hay 21,4 millones de trabajadores domésticos, en América Latina y el Caribe 19,6 millones, en África 5,2 millones, en los países avanzados 3,6 millones y en Oriente Medio 2,1 millones.


En su informe, la OIT destaca que entre 1990 y 2010 unas 19 millones de personas se sumaron a este sector, muchos de los cuales fueron emigrantes en búsqueda de trabajo.


La OIT indica que «es probable que las cifras incluidas en el informe subestimen los números reales de los trabajadores domésticos, que en realidad podrían ser decenas de millones más». Esto debido a que la cifra de 52 millones excluye a los niños trabajadores domésticos menores de 15 años, que no están comprendidos en las encuestas utilizadas por el informe y que un estudio fechado en 2008 cifró en al menos 7,4 millones.


El informe se publica tras la adopción en junio de 2011 de un nuevo Convenio y Recomendación de la OIT sobre Trabajo Doméstico, que tiene como objetivo garantizar condiciones de trabajo y remuneración decente para los trabajadores domésticos en todo el mundo.


Asimismo, la OIT estima que solo el 10 % de todos los trabajadores domésticos están cubiertos por la legislación del trabajo nacional en la misma medida que otros trabajadores, y que más del 25 % están completamente excluidos de la legislación laboral.


Precariedad laboral


El organismo destaca que la falta de protección legal aumenta la vulnerabilidad de los trabajadores domésticos, por lo que con frecuencia reciben salarios inferiores a otros trabajadores que desempeñan ocupaciones similares y trabajan las mismas horas.


La subdirectora General de la OIT, Sandra Polaski, afirmó  que más allá de la normativa, la educación es esencial: “la educación es clave para lograr la implementación efectiva de las leyes. La educación de los empleadores, para que sean conscientes de sus obligaciones, y de los empleados para que conozcan y reivindiquen sus derechos”.


En el caso de los trabajadores domésticos migrantes, el informe indica que su falta de conocimiento del idioma y de las leyes locales los hace especialmente vulnerables a prácticas abusivas como la violencia física y sexual, el abuso psicológico, el impago de salarios, la esclavitud por deudas y las malas condiciones de vida y de trabajo.


En ese sentido, más de la mitad de los trabajadores domésticos no tiene límites de horario en el marco de las legislaciones nacionales, cerca del 45 % no tiene derecho a periodos de descanso semanales y poco más de la mitad tiene derecho a un salario mínimo.


El informe cita el caso de los empleados domésticos en Malasia, que trabajan en promedio 66 horas semanales, y en Catar, Namibia, Tanzania y Arabia Saudí, donde lo hacen entre 60 y 65 horas.


Polaski concluyó denunciando que a estos trabajadores «se les exige que trabajen más horas que los otros trabajadores», y que «en muchos países no disfrutan del mismo derecho al descanso semanal que otros trabajadores».



Convenio 189 de la OIT


Los trabajadores domésticos deben tener los mismos derechos fundamentales en el trabajo que los demás trabajadores. Estos derechos incluyen: horas de trabajo razonables, descanso semanal de al menos 24 horas consecutivas, un límite a los pagos en especie, información clara sobre los términos y condiciones del empleo, respeto de los principios y derechos fundamentales en el trabajo, incluyendo la libertad sindical y el derecho de negociación colectiva.





En Colombia


A finales de 2012 el presidente Juan Manuel Santos sancionó al proyecto de ley con el que el país ratifica el convenio adoptado ante la OIT, el cual amplía la protección a quienes trabajan en el servicio doméstico estableciendo las condiciones que deben tener los contratos y la información a los empleados cuando trabajan internos, externos o por días. Igualmente, los trabajadores domésticos se beneficiarán con los períodos de descanso, domingos y días festivos, así como vacaciones anuales pagadas, en donde el empleador debe conceder 15 días hábiles consecutivos y remunerados por cada año de servicio, entre otras disposiciones. Es así que por primera vez al Estado colombiano se le genera la obligación de presentar informes periódicos sobre el cumplimiento de los derechos de las personas del servicio doméstico contenidos en el Convenio 189 de la OIT.