Palabra y obra

Jorge Zapata’s abstraction and color
La abstracción y el color de Jorge Zapata
5 de Enero de 2013


El artista antioqueño Jorge Zapata estuvo presente a finales de 2012 en la Feria Internacional de Arte de Corea, en Seúl, donde América Latina fue la invitada de honor.


Foto: Cortesía 

"Spanish Lessons", de Jorge Zapata.

Óscar Jairo González


Estados Unidos, Corea del Sur e Inglaterra son países por los que ya ha pasado la obra del artista Jorge Zapata, dueño de una técnica ligada a la abstracción y el color, e influenciada por el arte pop.


Zapata nació en Medellín en 1977. Realizó estudios de arquitectura en la Universidad Pontificia Bolivariana pero se graduó como maestro en artes plásticas en la Universidad Nacional de Colombia, sede Medellín. También, tiene una maestría de la Universidad del Norte de Iowa, en Estados Unidos, en donde se desempeñó como profesor asistente. Es profesor en la Universidad de Medellín.


El artista habla de su vida y obra.


- ¿En qué momento se hace consciente de su vocación de pintor?


“Desde que era adolescente siempre había tenido inquietud por la pintura. Hubo un momento determinante y fue cuando asistí a la exposición Sin Título de Luis Caballero. Fue crucial porque sentí que reafirmaba lo que hacía en ese momento que era dibujar y pintar. Era una muestra de bocetos que me cautivaron por el manejo del color y por su contenido intimista y expresionista.


Paralelamente tuve un acercamiento con la obra de otro pintor importante Lorenzo Jaramillo y su serie de cabecitas y la obra de pintores americanos como Robert Rauschenberg y Willem de Kooning. Para mí siempre el color ha sido fundamental como elemento expresivo”.


- ¿Dónde se dio su formación como pintor?


“Estudié dos años arquitectura, pero la idea de estudiar artes plásticas siempre estuvo presente. Me decidí por este camino en el año 99, cuando entré a la Facultad de Artes de la Universidad Nacional. Allí tuve la orientación de artistas como Hugo Zapata, Juan Luis Mesa y Federico Londoño.


La academia es importante porque ves otras posibilidades de expresión como el video arte, el performance y la escultura.


Mi inclinación por la gráfica y la pintura fue muy marcada desde los comienzos de mi carrera. Si vamos más atrás quizá fue mi interés de adolescente por los comics y la pintura de artistas como Andy Warhol y Jasper Jones que incidieron en lo que hago actualmente”.


- ¿Considera que el paso por una academia es importante en la formación de un artista?


“Pienso que la academia es un lugar importante de experimentación, de encuentro con uno mismo y un lugar donde puedes empezar a medir lo que haces. Es también un espacio donde conoces lo que hacen y piensan otros. La reflexión en torno al quehacer artístico es fundamental para llegar a una definición de arte. En la academia te encuentras con gente que aprueba y desaprueba tu trabajo continuamente. Uno siempre debe dejar para uno lo realmente importante,  pasando por alto comentarios sin importancia y tratando finalmente de sobreponerse a críticas severas. El acto creativo tiene algo de mágico y no se tiene el control sobre todo. Eso es algo que tanto el artista como el público y la crítica tienen que considerar”.


- Tiende usted en su estilo a la abstracción: ¿De dónde proviene su interés por la pintura abstracta?


“Mi interés por la abstracción nace del análisis de la obra de los pintores de la escuela de Nueva York, de William de Kooning y de lo que representó para el mundo la obra de Robert Rauschenberg.


Hay un período histórico que me inquieta continuamente y es el tránsito del expresionismo abstracto al pop art. Hablamos entonces de finales de los cincuentas y principios de los sesentas.


Cuando pensamos en abstracción pensamos entonces una pintura que se libera y se vuelve subjetiva. Estos elementos constituyen un motor en mi producción artística y es lo que me interesa”.


"Coming to Aiowa", de Jorge Zapata.


- ¿De dónde extrae usted los temas y el material de su pintura, cómo lleva a cabo esta tarea?


“Los temas nacen de la observación y de las vivencias. La pintura es una experiencia en sí misma donde el azar y la intuición juegan un papel determinante.


Mis composiciones se estructuran en la combinación de imágenes de revistas y de la historia del arte, de fotografías que tomo, de trozos de papel, de fotocopias, de brochazos y de texturas.


Me preocupan las cosas que existen pero de igual manera las cosas que no existen. El sinsentido le da fuerza y carácter a la obra cuando me enfrento a un lienzo o a una superficie. El sentido de la pintura se va fraguando en la medida que todos los elementos logran estabilidad y expresión”.


- Kandinsky habló en su tratado “De lo espiritual en el arte” del mundo interior del artista. ¿De qué mundo interior nos habla su pintura?


“El arte es una forma de conocimiento y pintar representa acercarse a uno mismo. Podría entonces hablar del sinsentido y de lo absurdo que adquiere un orden en mi pintura.
Podría decir que en cuanto a la idea me acerco al surrealismo y al automatismo del expresionismo abstracto aunque aparentemente no tengan ninguna conexión formal. No me interesa llegar a algo en concreto sino ir descubriendo cosas en el proceso, y es por eso que no dejo de lado la tradición y el legado histórico de otros pintores.


De alguna manera uno lleva implícita una carga histórica de la que es imposible desligarse y me gusta pensar que trato de empujar sus límites. Mi obra tiene más conexión con el pop art que miraba lo de afuera, lo trivial, sin embargo puedo decir que en el momento de pintar aflora un ‘mundo interior’ que desconocía”.


- Todo pintor tiene dos o tres principios estéticos sobre los cuáles basa la construcción de su realidad pictórica. ¿Cuáles son para usted y su pintura esos dos o tres principios estéticos?


“Hay ciertos pintores y ciertas tendencias artísticas que me llaman la atención. Me gusta el pop art y me conmueve profundamente el manejo de los colores en la obra de Andy Warhol. Podría decir que en primera instancia el color sería un elemento estético fundamental.


La forma es significativa desde los fragmentos que utilizo en mis pinturas. Siluetas de diarios, revistas, libros y fotocopias que contengan imágenes. Recortar, colorear y pegar, constituyen operaciones con las que se anula toda referencia e información a la realidad.


Me inquieta la apropiación del color que tenemos como cultura desde lo cotidiano. Cuando te montas a un bus o cuando vas por la calle hay goce y vibración de colores muy distintamente a como lo conciben otras sociedades del mundo. Independientemente de que eso se traduzca en mi obra el contraste de elementos es fundamental para una valoración estética”.


- ¿Cómo determina usted la realización de una serie de pinturas, le interesa hacer series sobre temas o pinta lo que se le ocurre, sin el orden, la coherencia de una serie?


“Generalmente trabajo una serie de pinturas asociadas a un tema específico. ‘Iowa Tropical’, por ejemplo, combina imágenes de elementos culturales de Iowa y Antioquia como el maíz”.


- ¿Es para usted la pintura un ejercicio de liberación y catarsis?


“Mi preocupación con la pintura ha ido cambiando. Los artistas y las escuelas que me gustaban en una época son distintos a las que me gustan hoy día. Las motivaciones que me llevaban a pintar a los 20 años no son las mismas motivaciones que tengo hoy porque hace parte de mi proceso de madurez como artista, y es darte cuenta de lo que te interesa y lo que realmente te importa.


Hoy día el acto de pintar sigue representando para mí una liberación. Es un momento de intimidad y de conexión conmigo mismo y con los materiales que siempre han estado presentes”.




Formación de pintor

- ¿En la formación del pintor considera usted necesario el estudio de la historia del arte, en este momento histórico?


“Sí. Considero fundamental la formación en historia del arte para entender lo que hacen los artistas y lo que hace uno también. Es importante la historia del arte para darle una dimensión al trabajo artístico”.


- Como pintor y docente cuya formación es académica, ¿cuál es para usted su propósito, su visión, su consideración sobre la enseñanza del arte?, ¿hay contradicciones irresolubles entre el artista y el docente?


“Mi propósito es disfrutar de lo que hago. La pintura es un canal comunicación y de expresión y es un testimonio de una época. El momento de creación representa también un momento de goce, esta cargado de intensidad y se vive al límite. En esa misma medida quiero que lo que yo haga pueda ser percibido de igual manera.


El arte puede despertar intereses estéticos y su función es generar motivación a adentrarse en los misterios de la creación. No sé si lo que hago pueda transformar o modificar la mentalidad de una persona. El arte no debe tener una función política pero si por lo menos deber despertar una  sensibilidad estética.


No hay una contradicción siempre y cuando el artista tenga muy claro de que la labor como profesor es una instancia de la vida. La enseñanza nos toca y nos cambia de una manera trascendental, mientras que la pintura no necesariamente nos afecta de esta manera. La labor como profesor es orientar y formar. La del arte es generar preguntas y no hay ningún tipo de responsabilidad de por medio”.