Editorial

2012: seguridad y orden público
28 de Diciembre de 2012


Balance digno de encomio y motivo de felicitación al ministro, a los comandantes y a todos los soldados y policías de la patria. Aquí sí cabe aquello del Quijote: “Ladran Sancho, luego cabalgamos”.

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Desde que arrancaron las conversaciones de paz con las Farc, primero en Oslo y luego en La Habana, esa organización terrorista ha sido prolija en insultos y descalificaciones contra el ministro Juan Carlos Pinzón. El 3 de noviembre, su altavoz en la web, la agencia Anncol, divulgó un furioso comunicado de rechazo a supuestas “amenazas sobre el proceso” y a “ladridos feroces que salen del Ministerio de la Defensa”. Veinte días más tarde, en una declaración de prensa desde la capital cubana, lo tachaban de “ministro de Guerra del gobierno Santos” y de “personaje furibundo” que “saca a pasear sus ínfulas militaristas” para “sabotear los esfuerzos de paz”.


A los personeros de las Farc les irrita sobremanera que el doctor Pinzón les diga la verdad. Primero, en relación con su inviable reclamo de que ‘Simón Trinidad’ esté en la mesa de diálogo, a lo que no solo el ministro de la Defensa sino sus colegas de Justicia y del Interior han dicho que el tema se sale de las manos del Gobierno colombiano y es del exclusivo resorte de la Justicia de los EE.UU., donde el jefe guerrillero paga condena por graves delitos. Tampoco le perdonan que, en compañía de los comandantes de las Fuerzas Armadas, haya denunciado sin tapujos que lo de la tal “tregua navideña unilateral” -anunciada con gran estruendo mediático por los mandamases de las Farc, dizque para realizarse entre el 20 de noviembre y el 20 de enero próximo- ha sido otro engaño de los muchos a que nos tiene acostumbrados esa banda terrorista siempre que se abre un generoso compás de diálogo por parte del Gobierno de turno.


Asesinatos de policías y soldados, ataques a la población civil, secuestros, extorsiones y otros actos terroristas se siguen cometiendo en el marco de la mendaz “tregua unilateral” y ello ha sido denunciado no solo por el ministro Pinzón sino por autoridades de Cauca y Nariño, y también por la Iglesia Católica, por boca del secretario de la Conferencia Episcopal, José Daniel Falla. Pero las Farc enfocan sus ataques en el ministro de la Defensa -y en ello no les falta la colaboración de columnistas zurdos que lo ven como “rueda suelta” dentro de la política de paz del Gobierno- en busca sin duda de una reconvención o llamado de atención por parte del presidente Santos, pero no creemos que este les vaya a dar ese gustazo en ningún momento. Es claro, por otra parte, que a las Farc no les preocupa que se los desenmascare en su cínico “doble discurso”, tanto como los golpes militares que siguen recibiendo y las ejecutorias del ministro al frente de la política de seguridad y orden público, las cuales, vistas con objetividad, son las que dan un sello particular al actual proceso y lo diferencian substancialmente de otros experimentos como el del Caguán, en el cual se incurrió en el gravísimo error de castrar la iniciativa militar del Ejército so pretexto de favorecer el clima de negociación.


Ahora es a otro precio y así lo demuestra el ministro Pinzón con cifras contundentes, al presentar el balance de las operaciones ofensivas en el año que termina, especialmente como resultado de estrategias exitosas como “Espada de Honor” y “Corazón Verde”, en la que han participado las Fuerzas Militares y la Policía Nacional. Solo unos cuantos datos, que el lector puede ampliar en la web www.mindefensa.gov.co. En 2012 las bajas entre las filas oficiales se redujeron un 24 % con respecto al 2011 y, en contraste, las del enemigo se aumentaron un 16 % en el caso de las Farc; un 73 % en las filas del Eln y un 13 % entre las bandas criminales. Si a las muertes de alzados en armas se suman las capturas y desmovilizaciones, las cifras del Ministerio de la Defensa Nacional indican que durante lo corrido del presente año, las acciones ofensivas de las Fuerzas Armadas permitieron la neutralización de 18 % más de integrantes de las Farc y un 22 % más, en el caso del Eln, con respecto a la cifra que se presentó en el año 2011.


Balance digno de encomio y motivo de felicitación al ministro, a los comandantes y a todos los soldados y policías de la patria. Aquí sí cabe aquella frase, atribuida erróneamente a Cervantes: “Ladran Sancho, señal que cabalgamos”.




Comentarios
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Juan
2012/12/30 09:21:41 am
Pero sus estridentes ladridos, solo son señal que cabalgamos.