Columnistas

Homenaje al presidente Ospina
Autor: Delfín Acevedo Restrepo
28 de Diciembre de 2012


En el amplio y muy concurrido auditorio de la Academia de Historia, se cumplió en días pasados la solemne ceremonia para exaltar la memoria del mandatario paisa, que cumple ahora 16 años de su fallecimiento.

En el amplio y muy concurrido auditorio de la Academia de Historia, se cumplió en días pasados la solemne ceremonia para exaltar la memoria del mandatario paisa, que cumple ahora 16 años de su fallecimiento. El acto consistió en el descubrimiento de un retrato al óleo del caudillo conservador donado por su familia a la Academia y que viene a sumarse a otros tributos anteriores que ya se ha rendido a varios ex mandatarios.


Mariano Ospina Pérez nació en Medellín el 24 de noviembre de 1891 y falleció en la Bogotá el 14 de abril de 1996. Hijo de Tulio Ospina Vásquez y Ana Rosa Pérez. Nieto y sobrino de los presidentes Mariano Ospina Rodríguez y Pedro Nel Ospina Vásquez.


Bachiller del Colegio de San Ignacio, Ingeniero de la Escuela Nacional de Minas de Medellín; casado con Doña Berta Hernández Fernández, de cuya unión hubo 5 hijos, todos ellos profesionales eminentísimos, que han sabido enaltecer con sus brillantes ejecutorias la mejor tradición de su ilustre familia. Con estudios de especialización en las universidades de Lousiana (Suiza), Wisconsin (EEUU) y Católica de Lieja (Bélgica). Miembro y presidente del Concejo de Medellín; diputado a la Asamblea de Antioquia; representante a la Cámara y presidente de la corporación; senador de la República, Ministro de Obras Públicas en el gobierno de Miguel Abadía Méndez y Presidente de la República (1946-1950).


Fue creador, entre otras, de las siguientes instituciones: La Caja Agraria, el Ministerio de Agricultura y Ganadería, el Instituto Colombiano de Seguros Sociales, el Instituto de Estudios Técnicos en el Exterior (Icetex), la Empresa Siderúrgica de Paz del Río. Además organizador de la Federación Nacional de Cafeteros; construyó el Puerto de Tumaco y otras obras portuarias. Impulsó carreteras y ferrocarriles. Concretó el primer Plan Nacional de Desarrollo con el apoyo del Banco Mundial.


El punto central del descubrimiento del óleo del ex presidente Ospina lo constituyó indudablemente la intervención de su hijo mayor, ingeniero Mariano Ospina Hernández. Hizo una  clara y vigoroza defensa de los valores religiosos que inspiraron siempre  las acciones oficiales y privadas del ilustre Expresidente.


Podría decir hoy alguno de los miembros de la nueva generación, explica Marianito, “que estos modelos de rectitud, austeridad y eficiencia son cosas del pasado que ya no rigen en nuestra sociedad, después de la invasión de los mercaderes del narcotráfico, pero yo creo que esos principios y valores siguen siendo el paradigama de la gran mayoría del pueblo antioqueño y que solamente cuando recuperen su plena vigencia en nuestra nación se logrará reencontrar el camino de la paz y el progreso, siguiendo el último mensaje que nos dejó Mariano Ospina. ‘No somos mercaderes de ilusiones sino empresarios de realidades’”.


Continúe pues nuestro prócer civil de la República, alimentando con su presencia inmaterial, desde el auditorio de la Academia de Historia, el destino de una raza que lo recuerda y lo quiere.