Nacional

Reelección de Santos sujeta a resultados de diálogos por la paz
Autor: Redacción EL MUNDO
24 de Diciembre de 2012


La reelección del presidente Santos dependerá de los resultados que presenten las negociaciones por la paz a las cuales el mandatario dice que a más tardar en noviembre del 2013 ya se deben tener acuerdos concretos.

 


AP


El anuncio de los diálogos, que tomó desprevenidos al grueso de los colombianos, no sólo constituye en un nuevo intento por terminar con un conflicto armado que va para medio siglo y ha dejado a miles de civiles y combatientes muertos, sino que de la suerte de las conversaciones también dependería el éxito o fracaso de una eventual relección del presidente, según analistas.


Las suspicacias no se han hecho esperar, y no pocos han criticado a Santos por decir que los diálogos de paz debían tener límite y que se deben tener acuerdos concretos antes o más tardar en noviembre de 2013, que coincide con el término legal que un jefe de Estado colombiano para anunciar si competirá por un segundo período de gobierno.


La guerra y la paz ha sido un factor crucial en los resultados electorales de los últimos tiempos, algo de lo cual Santos debe de tener plena conciencia, pues está en juego un segundo mandato y quizás el que Colombia llegue a un acuerdo de paz con la insurgencia.


La decisión "de si continúa en una campaña releccionista o no el presidente Santos esa es una decisión personal y de quienes lo acompañan, pero esa decisión no puede interferir para nada el proceso de paz que está en marcha", dijo Carlos Lozano, editor del Semanario Voz del Partido Comunista colombiano, quien ha entrevistado a jefes de las FARC.


“El temor es que se produzca alguna acción rebelde, tras el alto el fuego unilateral que declararon las FARC del 20 de noviembre al 20 de enero; o del gobierno, presionado por la campaña electoral, y que en uno u otro caso los actores se levanten de la mesa, den por terminado el diálogo y sean la negociación y los colombianos los que sufran las consecuencias.


Ya en el pasado, acciones de uno u otro bando han frustrado los diálogos. Ocurrió en febrero de 2002, cuando las Farc colmaron la paciencia oficialista al secuestrar un vuelo comercial y llevarse a un senador que presidía la comisión de paz, y los negociadores del gobierno del presidente Andrés Pastrana (1998-2002) abandonaron la mesa. El secuestro del congresista se produjo tras otros varios plagios y ataques armados de la guerrilla.


Mauricio Vargas, quien fue asesor del equipo colombiano que negoció con la guerrilla en los años 90 recordó que en los tres pasados intentos de negociaciones con las Farc, la guerrilla nunca ha abandonado las mesas de diálogo. De acuerdo con el analista ha sido el gobierno de turno quien lo ha hecho presionado políticamente por los medios o la población tras un ataque armado insurgente ante la falta de resultados de los diálogos, por ejemplo.


"Las Farc nunca se paran de la mesa  ellos van a querer prolongar al máximo las conversaciones. El gobierno quiere poner una fecha límite, pero esa fecha límite es también una fecha límite para el propio presidente en cuanto a todos aquellos temas que no son parte de la negociación, porque si no, Santos no se va a poder parar", dijo Vargas.


"¿Por qué? Porque si se para de la mesa va a estar con las manos vacías para empezar la campaña" releccionista, concluyó Vargas. "La gran pregunta es si el presidente va a tener los arrestos políticos para hacerlo levantarse de la mesa y eso no depende exclusivamente de su voluntad, sino que de aquí a noviembre el gobierno tenga cosas que mostrar".


"La reelección está sujeta al exitoso proceso de paz, así Santos  baje los impuestos, así regale pan en la calle, lo único es el éxito de las negociaciones", dijo el senador Juan Carlos Vélez, del Partido de Unidad Nacional. Las Farc "no se pararán de la mesa, quién sabe Santos".


"Ninguna de las partes tiene posibilidades de ganar sólo a través de las armas. Después de 50 años de guerra de guerrillas, violaciones sistemáticas de los derechos humanos e indiferencia de ambos actores a la difícil situación de las zonas rurales, las comunidades en las regiones en conflicto han dejado de considerar a las guerrillas como defensoras de sus intereses y han perdido la fe en la capacidad y voluntad del Estado para resolver sus problemas", dice.


Durante el gobierno de Uribe (2002-2010) y en lo que va del de Santos (2010-2014), las Farc empezaron a perder terreno: cayeron varios de sus jefes, Raúl Reyes; Jorge Briceño, alias Mono Jojoy, su indiscutible jefe militar, y Alfonso Cano. Algunos de los más valiosos secuestrados de las FARC, como la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt y tres contratistas estadounidenses, fueron rescatados junto con otros 11 militares y policías en poder de los rebeldes, en un operativo militar en 2008.


El máximo jefe y uno de los fundadores de las Farc, Manuel Marulanda Vélez, falleció en 2008 presuntamente de un infarto, según ha dicho la guerrilla. La insurgencia también ha sido impactada por la deserción de sus miembros y hoy tienen entre 8.000 y 9.000 combatientes.