Columnistas

A manera de recapitulación
Autor: José Hilario López A.
19 de Diciembre de 2012


Gracias a la generosidad de este periódico y al estímulo de mis pocos pero devotos lectores, desde esta columna este año divulgué algunos temas energéticos y de infraestructura que he trabajado durante mi ya larga vida profesional.

Gracias a la generosidad de este periódico y al estímulo de mis pocos pero devotos lectores, desde esta columna este año divulgué algunos temas energéticos y de infraestructura que he trabajado durante mi ya larga vida profesional.


Creo que el resultado es más que satisfactorio porque me ha exigido actualizarme y plantearme nuevos interrogantes mediante la interlocución con reconocidos especialistas en estas materias.  De paso debo reconocer el apoyo de la SAI y de la Facultad de Minas y su octogenaria Revista Dyna, que han compartido estos escritos con mis colegas.


El debate que iniciamos sobre los riesgos hidrogeológicos y ambientales que generaría la construcción del Túnel de Oriente tuvo respuesta de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales, cuando ordenó un nuevo estudio de impacto ambiental que cuantifique las afectaciones que el proyecto pueda causar a los recursos naturales y a las comunidades expuestas, y defina las obras y acciones de mitigación de esos impactos. Esperamos la mayor objetividad de este estudio.


Los riesgos geológicos que genera el mal uso del suelo para las laderas y quebradas del valle de Aburrá, otro de los asuntos de nuestra preocupación, pudo ser expuesto ante la Dirección del Área Metropolitana, así como en el IV Congreso Panamericano de Deslizamientos y en un seminario organizado por la SAI para EPM.


Las dobles calzadas en zonas montañosas y los riesgos asociados a su construcción y operación, sobre todo por el incremento de la pluviosidad relacionado con el cambio climático, seguirán siendo el centro de nuestra atención, en especial cuando se anuncia el inicio de las Autopistas de la Montaña. 


La Secretaría Departamental del Medio Ambiente fue nuestra aliada para la discusión de los temas minero-ambientales y en especial para interesar a Hidroituango en la solución de los graves problemas de erosión en el Suroeste Antioqueño, fenómeno generador de gran parte de los sedimentos para el futuro embalse, amén de la destrucción del recurso suelo en nuestra subregión.


Finalmente, lo relativo a la industrialización de nuestros carbones y  la posibilidad de producir hidrógeno con la energía eléctrica de Hidroituango, sustituto limpio de los hidrocarburos en el transporte automotor, ha motivado a especialistas en estas materias y a este columnista a conformar un grupo de estudio, con el compromiso de impulsar un mejor aprovechamiento de nuestros abundantes recursos energéticos.


Para dar un poco de sosiego a mis pacientes lectores, a quienes deseo unas felices pascuas,  el año entrante buscaré como reinventarme.