Mundo deportivo

“If you believe it, you can achieve it”
“Si tú lo crees, lo puedes lograr”
13 de Diciembre de 2012


Amante de la vida, soñadora, positiva. Así es Manuela Vásquez, la única piloto de carros latinoamericana que corre en importantes campeonatos en Europa y que para el 2013 podría dar un salto a una categoría más grande.

Foto: Giuseppe Restrepo 

Believe es la palabra que tiene tatuada Manuela Vásquez en su mano derecha, pues para ella es importante creer cuando se quiere algo. Su tatuaje es un rompe límites.

El automovilismo es su vida, y aunque se inició tarde en él, Manuela ya lleva tres años compitiendo con los mejores del deporte en el viejo continente. “Yo me levanto respirando automovilismo, sueño con él, es mi pasión, es lo que le da un sentido a mis días”, asegura.


Y tal ha sido su dedicación, que puede pasar unas catorce horas entrenando con su equipo en la pista. “De siete de la mañana a nueve de la noche se está en la pista trabajando telemetría con el ingeniero, se habla qué se va a corregir y vuelve y se trabaja”, dice y explica que la telemetría “muestra lo que tú has manejado, las presiones de frenado, la aceleración, los momentos del cambio, la velocidad inicial y final”.


Manuela se siente feliz de haber cumplido el sueño de ser piloto profesional y de estar haciendo las cosas bien. A pesar de haberse graduado como diseñadora de espacios de la Colegiatura Colombiana, solo hasta los 23 años le dio rienda suelta a su verdadera pasión. “Comencé viejita para lo que comienzan la mayoría de pilotos (cinco o seis años), era aparentemente una locura, pero cuando las cosas se hacen desde el corazón, con pasión, creyendo en ellas se pueden hacer cosas que aparentemente eran imposibles, que es lo que hemos logrado, hemos hecho historia y apenas estoy comenzando”.


Inicialmente estuvo compitiendo en karting aquí en Medellín, después nacionalmente y luego pasó a competir en Francia e Italia. “Si uno quiere ser bueno tiene que medirse con los mejores y el nivel de kartismo en Italia es de lo mejor que hay en el mundo”, señala.


Esto fue solo el inicio, porque tanto ella como su preparador sentían que su ciclo en karts había terminado, que era el momento de dar un salto a los carros. “Tenía el contacto con un equipo italiano, se conversó y todo se dio, estuve medio año con ellos y ahora estoy con Rangoni Motorsport”.


Con su equipo actual, que es más grande y corre en más categorías, lleva dos años y durante este 2012 compitió en el Campeonato Clio Cup España, donde hizo varios TOP 10 y peleó el campeonato femenino. Además corrió una válida en Italia, donde logró su mejor resultado del año, pues hizo una ‘pole position’ y un podio en segundo lugar.


Ahora, para el 2013 Manuela tiene tres posibilidades: repetir el campeonato de la marca Renault, hacer otro campeonato no monomarca con la misma máquina y otra, la más interesante, “dar un salto a una categoría más grande, con motor más grande, carros más rápidos y formatos diferentes”. Hasta el momento no se ha concretado nada, espera que para mediados de enero se defina qué va a hacer durante el 2013. “Estoy contenta y positiva para lo que se viene”, afirma.



Por qué el automovilismo


Manuela piensa que su pasión por el automovilismo viene de otras vidas y lo dice porque "cuando mi mamá estaba en embarazo mío su antojo no eran chocolates, dulces o helados sino que era irse a una estación de servicio a oler el aire con gasolina. Eso habla mucho de con qué viene uno: en vez de corazón yo traía un carburador y en vez de sangre en las venas yo traía gasolina".


Ser la única mujer entre 200 pilotos no le molesta, por el contrario dice que es algo bonito pues "cuando sales y empiezas a mostrar tu profesionalismo, que eres rápida, que puedes estar adelante peleando las carreras y hacer las cosas muy bien en las pistas, los comentarios y la actitud de las personas empiezan a cambiar".


Para lograr esto, es consciente que la parte mental es clave y para ello tiene un equipo de psicólogas deportivas en Bogotá, con quienes trabaja toda la parte de competición. Y después de las carreras tiene el apoyo de su mamá, quien es psicóloga y le ayuda con la programación neurolingüística para superar los ‘traumas’ y estar preparada para lo que se viene.