Columnistas

‘Escuela es todo lo que hay bajo el sol’
Autor: Iván Guzmán López
11 de Diciembre de 2012


Un antiguo adagio romano dice que: “La señora del César no sólo debe serlo, sino también parecerlo”.

Un antiguo adagio romano dice que: “La señora del César no sólo debe serlo, sino también parecerlo”. Aplicado a la doctora Luz Elena Gaviria López, debo decir que, felizmente para la ciudad, ella no sólo es la Secretaria de Educación de Medellín; también parece. Es lo que se colige de su diálogo cálido, ameno, directo, cargado de pedagogía, de sueños y proyectos. Y lo más importante, repleto de énfasis y palabras de amor por su oficio, a más de respeto y valoración por sus docentes.


Con un manto de pesimismo y duda, fundamentado por las últimas figuraciones de Medellín y Antioquia en las distintas pruebas de Estado, a más de las notas publicadas en la última edición de la revista Dinero, donde no aparecen los colegios oficiales de Medellín y Antioquia en sitial de honor, visité su despacho del edificio Carré. Y salí cargado de sorpresas, pues la actitud, magnitud y alcance de sus proyectos, disipan los temores de cualquier ciudadano preocupado por la educación, ese hermoso ejercicio de construcción de personas y de ciudad, que tanto nos desvela.


La Secretaría se mueve bajo la filosofía y el legado del ex gobernador Guillermo Gaviria Correa, según el cual “Escuela es todo lo que hay bajo el sol”. Sin caer en obras faraónicas, entiende que se debe avanzar en la tarea de entregar a la ciudad espacios dignos para la educación, además de continuar y mejorar la plataforma tecnológica, que hoy ofrece banda ancha, conectividad plena con fibra óptica y computadores en la nube. En ese sentido, este año se  firmó un convenio con el Ministerio de las TIC, para actualizar 22 mil equipos, con acceso rápido a Internet y archivos en la nube.


Lo que más entusiasma de la doctora Gaviria, es el pleno convencimiento de que la calidad de la educación no se resuelve con simple infraestructura: “Se resuelve –dice con vehemencia–, en el trabajo con el mismo maestro, valorando al maestro; valorándose a sí mismo, siendo consciente de sus responsabilidad. Siendo un maestro capaz de evocar y de convocar; a gusto con su magisterio, reconocido y valorado por la sociedad”. En esta línea se inscribe el trabajo que se proyecta con docentes y rectores, específicamente en las áreas disciplinar (su saber específico), del ser como maestro (su sentir como maestro), y de lo social (la valoración que ofrece la sociedad a sus maestros). La idea clara es “formar maestro para la vida”, no maestros escasamente para el aula. La Secretaría valora el haber dejado atrás la triste circunstancia de un maestro en paro, en la calle, reclamando su salario. Sabe que un maestro agobiado, acosado por las deudas, presa de frustraciones y desencantos, transmite esas mismas circunstancias a sus 30 ó 40 alumnos.


Otro proyecto que busca transformar la educación desde el ser, el saber y el hacer, es el programa de lectoescritura, atravesado por conceptos como la comprensión y el autocuidado, en la perspectiva de que si no se comprende el mundo que se lee, es imposible su incorporación y el convertirlo en factor de crecimiento. Por su parte, el autocuidado busca valorar significativamente la vida desde el propio cuerpo, desde el propio ser.


Las bibliotecas escolares, corazón del proceso educativo, se fortalecerán mediante una selecta dotación bibliográfica por un valor aproximado de $1.200 millones, y de herramientas informáticas como la “Tablet computer”, por valor de $1.500 millones. Finalmente, harán parte de la Red de bibliotecas del municipio, liderada por la Biblioteca Pública Piloto. 


Alegra encontrar que la Secretaría de Educación, de la mano de la doctora Gaviria López, trabaja en la búsqueda de nuevas dimensiones que nos lleven realmente hacia el concepto de calidad educativa, emparentado con la vida misma, interpretando claramente las palabras de nuestro alcalde Aníbal Gaviria: “En la ciudad de hoy la figura del maestro se levanta como un actor indispensable en los procesos de formación cívico-política de los ciudadanos, pues ellos son llamados a formar a las futuras generaciones y a los futuros líderes que consolidarán a Medellín como una ciudad donde la Vida es el valor supremo”.