Columnistas

Solteras y casadas: no salir con economistas
Autor: Guillermo Maya Muñoz
7 de Diciembre de 2012


En Colombia este año parece bisiesto, no tanto por las cosas negativas que la gente tiene para quejarse, como por el fallo de la CIJ contra Colombia, en el que salió perdiendo 75.000 Km2 con Nicaragua

En Colombia este año parece bisiesto, no tanto por las cosas negativas que la gente tiene para quejarse, como por el fallo de la CIJ contra Colombia, en el que salió perdiendo 75.000 Km2 con Nicaragua, cuando nuestras lumbreras de abogados internacionalistas daban por descontada una victoria en contra de los nicaragüenses, cuyos abogados, en este caso, les dieron lecciones de estrategia legal a nuestros afamados jurisconsultos.


En este sentido, lo mejor es cambiar de temas y aprovechar que estamos en diciembre para relajarnos un rato, mientras se cae el mundo, que no se va a caer por mal que esté, aunque adoptemos a “Cambalache”, el tango de Enrique Santos Discépolo, como himno nacional, pues como se afirma, un pesimista es un tipo informado. ¿Acaso no dijo García Márquez que Colombia era el mejor país del mundo para vivir, pero después de México, su país de residencia?


Jodi Beggs, una economista sexi, tiene a su cargo el sitio en internet Economists Do It With Models (Los economistas lo hacen con modelos), con el objetivo de hacer un sitio informativo pero con gracia y humor. Jodi es profesora en Northeastern University, en donde enseña macroeconomía y economía del comportamiento, y en días recientes fue señalada en Huffington Post como una de las 26 economistas en twitter a quien era importante e interesante seguir. En consecuencia, visité su sitio y había un blog titulado “Sólo por Diversión: Razones para no salir con un economista”, y lo encontré inteligente y lleno de gracia, que espero los lectores lo encuentren de su agrado; en caso contrario, estaríamos ante el caso de que los economistas tenemos un humor que no podemos compartir con nadie, no por egoístas, que sería la respuesta adecuada de los economistas, sino porque nuestro humor es menos que incomprensible y enigmático. A continuación la lista de Jodi, menos uno, con traducción libre y paréntesis míos, tratando de sacarle humor al lenguaje y a los principios económicos:


1. Los economistas pueden ser peligrosos. ¡Cuidado con su mano invisible!


2. No importa lo que usted haya ofrecido, siempre van a demandar más.


3. Ellos consideran el comportamiento egoísta la cosa más natural del mundo.


4. los economistas prefieren hacerlo con modelos y muñecos (dummies).


5. Los economistas habitualmente desinflan (deflactan) todo.


6. A ellos les gustan sus vidas amorosas como les gustan sus mercados: libres y abiertos.


7. En promedio, ellos son bastante promedio, y ya es mucho decir.


8. Y también sin duda, están en la tendencia.


9. Ellos nunca serán tan felices contigo como tú lo estás, siempre quieren que tú crezcas.


10. Ellos requieren de mucho estímulo para expandirse.


11. Ellos se pasan sus vidas tratando de predecir tu comportamiento.


12. Ellos te consideran perfectamente substituible.


13. A ellos sólo les gustas si tienes bastante elasticidad.


14. Ellos siempre van a pensar que existe un nivel aceptable de desempleo.


15. Tan pronto como seas feliz en la relación, ellos van a reventar tu burbuja.


16. Ellos sólo estarán contigo si tienes bastantes auges y caídas (curvas).


17. Ellos nunca dicen: “te amo”, sólo: “tú optimizas mi utilidad”.


18. Los economistas medirán el progreso de sus hijos con un Índice de Desarrollo Humano.


19. Ellos establecerán los derechos de propiedad en el hogar de manera muy clara para evitar la tragedia de los comunes (la separación de bienes).


20. Si alguna vez se deprimen, van a bajar su tasa de interés (en ti) a cero.
Además, si un economista es alguien que sabe cien maneras de hacer el amor, pero todavía no ha practicado ninguna... no esperen mucha acción.


En una columna, El Colombiano de junio 30 de 1997, reproduje la siguiente anotación que para los economistas no tiene ninguna gracia: “Un economista es alguien que no sabe lo que está hablando, y le hace sentir a usted que es su culpa que no le entienda”. Sin embargo, en cuanto a la falta de humor, me declaro culpable. Espero su indulgencia.


Post data: Un Libro revelador, “El Paramilitarismo: Una Política de Estado”, del abogado y asesor de La Constituyente de 1991, Manuel Muñoz Uribe.