Columnistas

¡Ojo a la doble calzada Primavera-Camilo C!
Autor: José Hilario López A.
5 de Diciembre de 2012


Desde el 2008 se iniciaron los trabajos de construcción de la segunda calzada de 10 km de longitud entre Ancón Sur y Primavera, en el sur del valle de Aburrá, contrato adjudicado por el Invías al Consorcio Vial de Occidente por $114.000 millones

Desde el 2008 se iniciaron los trabajos de construcción de la segunda calzada de 10 km de longitud entre Ancón Sur y Primavera, en el sur del valle de Aburrá, contrato adjudicado por el Invías  al Consorcio Vial de Occidente por $114.000 millones y un plazo de ejecución de 28 meses. Hoy se estima que la vía sólo se terminaría a finales del 2013 con un atraso de 38 meses y un sobrecosto de aproximadamente $81.000 millones. Según informes de La Veeduría Cívica de la Sociedad Antioqueña de Ingenieros y Arquitectos, SAI, estos atrasos y sobrecostos se originan en gran parte en unos diseños deficientes.


 A mediados de este año, el propio Invías adjudicó la construcción de la segunda calzada del tramo de 13 km de longitud entre Primavera y Camilo C (Amagá) al Consorcio Vial Camilo C, por $175.000 millones y un plazo de 27 meses. Esta doble calzada conectará en Camilo C con el proyecto sur de las Autopistas de la Montaña, y seguirá siendo la comunicación del Suroeste antioqueño con el valle de Aburrá.


No obstante los serios cuestionamientos que desde hace más de tres años ha estado haciendo la Veeduría de la SAI al diseño original del proyecto, hoy encontramos con sorpresa que en lo fundamental no han sido atendidos por el Invías, que sigue insistiendo en desconocer la naturaleza inestable de los terrenos adelante del Km10-Paso Nivel, inestabilidad que se manifiesta ya como deslizamientos de las laderas por encima y por debajo de la carretera actual y hundimientos de la banca, que exigen permanentes llenos de reconformación para mantener un precario paso por esta tan importante vía.


A esta inestabilidad se suman las afectaciones por los hundimientos de la superficie del terreno, generados por las explotaciones de la mina de carbón que adelanta la empresa Carbones San Fernando, según lo reconoce un estudio de la Secretaría de Minas del Departamento de Antioquia del 29 de julio de 2009.


Ante esta evidente amenaza, la Veeduría SAI ha venido proponiendo que se evalúe la posibilidad de construir un par vial o la misma doble calzada adelante de Paso Nivel, siguiendo por unos 3 kilómetros la franja del antiguo ferrocarril, paralelo y muy próximo a la vía actual hasta llegar a Camilo C. La franja del ferrocarril, ahora propiedad de La Nación, cuando perteneció al Ferrocarril de Antioquia fue celosamente protegida contra afectaciones provocadas por la minería del carbón, recurso éste que, en su mayor parte, también era explotado por el mismo ente departamental.


En nuestra propuesta, la vía existente entre Paso Nivel y Camilo C deberá conservarse con un mantenimiento por lo menos comparable al que se le hace hoy, con lo cual se evitarán los cierres durante la construcción de la nueva carretera,  amén de garantizar el servicio para los usuarios asentados en el sector y el acceso a las veredas que dependen de la misma.


En el caso de que Invías pretenda imponer su solución tendrá que responder por todas las afectaciones a las propiedades de terceros, que se generen por los cortes en la ladera inestable por encima de la vía existente y por la dispendiosa negociación de predios con los propietarios de los establecimientos comerciales asentados a lo largo de la vía actual.


Si se extrapolase la experiencia de la vía Ancón-Primavera, el Suroeste antioqueño tendrá que esperar, en el mejor de los casos, por los menos otros 7 años adicionales a los ya soportados, para tener una vía expedita entre Camilo C y el Valle de Aburrá. En este mismo escenario la Nación, es decir todos nosotros los contribuyentes, pagaría excedentes del orden de $105.000 millones que se adicionarían a los $81.000 millones ya causados por Ancón-Primavera: en total $186.000 millones. A todo esto habría que agregar las incalculables pérdidas para la economía regional y nacional por los obligados cierres de la carretera existente, a que obligaría la construcción de la segunda calzada por donde Invías pretende imponer su proyecto.


Esperemos que Invías reconsidere su posición y atienda las recomendaciones de la ingeniería antioqueña y de sus especialistas, conocedores de la compleja geología del Suroeste y de la ingeniería vial en estos terrenos, antes que atenerse a las primeras impresiones de profesionales foráneos, que todavía no empiezan a familiarizarse con nuestro medio.