Política

80 years breathing Medellín
80 años respirando a Medellín
Autor: José Ignacio Mejía / Nacho
1 de Diciembre de 2012


Desde el primer momento de vida hasta la actual compleja coyuntura, la Personería siempre ha estado dispuesta a construir y mejorar la existencia social de Medellín.


Es indiscutible el impacto social que tiene la Personería de Medellín sobre los habitantes de la ciudad, que a diario acuden en busca de sus servicios.

Aunque la figura del personero ya existía en Medellín desde el siglo XIX, solo en 1932 se creó la Personería de la ciudad, mediante el Acuerdo Municipal 63, aunque en principio se denominaba Departamento de Asesoría, con el personero como jefe.


Pero ese mismo año, el acuerdo 104 reorganizó la estructura de este ente, que pasó a denominarse Personería Municipal, hoy la Personería de Medellín.


Y desde esas calendas hasta hoy han pasado 80 años, durante los cuales esta institución, además del ejercicio permanente de garantizar el goce de los derechos fundamentales de las personas, ha desarrollado un trabajo de acompañamiento humanitario, social y académico, que le ha permitido trascender y prestar un servicio de impacto en la sociedad.


La anterior argumentación fue expuesta por el actual personero de la ciudad, Rodrigo Ardila Vargas, con motivo de la celebración de las ocho décadas de historia del Ministerio Público en Medellín.


Al hacer un alto en el camino y reflexionar sobre lo que ha sembrado y recogido la Personería, dijo sin dudarlo que se ha caracterizado por tener una presencia activa en el desarrollo y el devenir social en Medellín.


Y ese impacto en la función de ser garante del goce de los derechos fundamentales de todos los medellinenses, se concreta con procesos de gran importancia para el ciudadano.


En primer lugar mencionó la Unidad Permanente de los Derechos Humanos que atiende todos los días las 24 horas.


También la creación de las oficinas de conciliación, para descongestionar los despachos judiciales y terminar con litigios que seguramente serían largos y engorrosos.


Y más recientemente la implementación de la desconcentración en las comunas y corregimientos de los servicios de la entidad, que ha sido recibida con satisfacción por parte de la comunidad.


Ardila Vargas también relievó la labor que cumple la Unidad de Asesoría y Capacitaciones, que se ha convertido en un aula para que los ciudadanos conozcan sus derechos y la forma de hacerlos efectivos, al igual que los mecanismos de participación ciudadana que hacen que cada día se consolide la democracia local.


“El entusiasmo que han demostrado las organizaciones comunitarias, los profesionales y público en general por los cursos y programas que brinda la Personería, ha contribuido a forjar el camino para que la Personería se consolide constantemente como la institución de vigilancia y control de más avanzada y prestigio en el país”, anotó Ardila.


En ese sentido, recalcó que la historia de la Personería está ligada estrechamente con la historia educativa y cultural del país.


Por eso fue enfático en que la creación de la Personería Municipal en 1932, despertó la necesidad de implementar prácticas que condujesen a la difusión y garantía eficaz y eficiente de los Derechos Fundamentales y creó la cultura de reclamar la defensa y el goce de los derechos fundamentales de todas las personas, compromiso que ha sido y será el vital de esta institución en el complejo entorno de ciudad que cada vez ofrece Medellín.



La revolución de la tutela


En sus ochenta años de labores, la Personería de Medellín le dio un contundente respaldo a la acción de tutela.


El titular de la entidad Rodrigo Ardila consideró que la Constitución de 1991 produjo con su aprobación una verdadera revolución en la normatividad colombiana, para reclamar la protección de los derechos fundamentales cuando resulten vulnerados y amenazados por cualquier autoridad pública.


Y recalcó que en desarrollo del Artículo 86 de la Carta Magna, la ley le entrega a las personerías la función de elaborar esta importante acción constitucional.