Columnistas

Breve reseña histórica de Medellín (y 2)
Autor: José Maria Bravo
23 de Noviembre de 2012


Complementan las siguientes fechas lo relacionado con la erección de esta ciudad como Villa de Medellín el 2 de noviembre de 1675, después de lo adelantado por el Gobernador don Miguel de Aguinaga y Mendigoitía

Complementan las siguientes fechas lo relacionado con la erección de esta ciudad como Villa de Medellín el 2 de noviembre de 1675, después de lo adelantado por el Gobernador don Miguel de Aguinaga y Mendigoitía, Capitán General de la Provincia de Antioquia y sucesor del Gobernador Montoya y Salazar, en cumplimiento de la Real Cédula de doña Mariana de Austria, Reina Gobernadora de España, por ser menor de edad el rey Carlos II.


Cuentan los cronistas que las dos primeras casas que se construyeron en la villa de Nuestra Señora de la Candelaria estaban situadas, la una, donde en la actualidad se encuentra la sede de la Policía Nacional, División Antioquia, antiguo Colegio de la Presentación, en las inmediaciones de la iglesia de San José; la otra en la esquina de la actual plazuela de San José.


El 20 de noviembre de 1675, las autoridades designaron como patronos de la villa a la Virgen Santísima de La Candelaria y al Señor San Juan Bautista, y como parroquia a la Santa Iglesia de Nuestra Señora de La Candelaria.


Por lo que se denominó la Cédula Real del 31 de marzo de 1678, la villa obtuvo escudo de armas, otorgado por el Consejo de Indias el 9 de febrero de 1678. Tiene a la Virgen de La Candelaria pisando la media luna, vestida de túnica y manto, con el Niño Jesús en el brazo izquierdo, ubicados en el ángulo de un puente de tres luces con dos torreones a los lados de la Virgen.


El 8 de mayo de 1680 abrió don Pedro de Castro la primera escuela para enseñar a leer, y surgió así un propósito a seguir como programa de desarrollo, que si bien lento su proceso histórico comparativamente, fue muy significativo en su momento.


Siguió un período que marcó el surco de una etapa larga que se sigue viviendo, con la apertura de calles, la demarcación oficial de la plaza mayor, el levantamiento de los muros y techos de la iglesia parroquial.


En ese proceso se traspasó el siglo, y en 1712 el tercer cura párroco de La Candelaria, don Carlos de Molina y Toledo, se propuso reedificar el templo  símbolo permanente de la comunidad.


El siglo XIX se inició con grandes esperanzas en el campo educativo. Por le real cédula del 9 de febrero de 1801, se autorizó el establecimiento del convento y colegio de padres franciscanos en Medellín, que inició labores dos años más tarde, el 20 de junio de 1803.


Con la llegada de la Independencia, la villa de Nuestra Señora de La Candelaria logró ostentar el título de ciudad, obtenido el 26 de agosto de 1813 por disposición del dictador republicano don Juan Bautista del Corral y Carriazo, Presidente del Estado libre de Antioquia.


El 9 de octubre de 1822, por decreto del General Santander, el colegio fundado en 1803 por Fray Rafael de la Serna, se convirtió en el Colegio de Antioquia, y en 1871 recibió el nombre de Universidad de Antioquia. Desde entonces se inició su crecimiento.


Medellín venía tomando mucho impulso; desde años anteriores residían en ella, casi que permanentemente, los gobernadores de la provincia; este auge era mayor que el de otras poblaciones de renombre en ese entonces como Rionegro, Marinilla, Zaragoza y Remedios.


En parte por lo anterior, el 17 de abril de 1826 mediante la ley llamada aclaratoria del Congreso, aclaratoria de la ley de ordenamiento territorial de 1824, la ciudad de Medellín fue reconocida como capital de la Provincia de Antioquia y residencia del Gobernador, remplazando a Santafe de Antioquia, cuna de la raza, que había sido capital desde 1586.


El pasado nos interroga sobre la necesidad de continuar conmemorando la fecha de fundación de Medellín, especialmente en el Templo de Nuestra Señora de la Candelaria, en el recinto del Concejo de Medellín, y por la Academia Antioqueña de Historia.