Columnistas

Las niñerías de Roy
Autor: Bernardo Trujillo Calle
10 de Noviembre de 2012


Desdice del presidente del Congreso que se porte como una quinceañera celosa.

Desdice del presidente del Congreso que se porte como una quinceañera celosa.  Su reacción ante el hecho normal de una cena de amigos en casa del senador liberal Camilo Sánchez con su invitado Juan Manuel Santos, apenas da la medida de un adolescente que espía a la novia para reclamarle por supuestas infidelidades. Que por lo demás era explicable que el señor Presidente de la nación, en un gesto de simple cortesía con quienes ha compartido durante la mayor parte de su vida política los mismos ideales, apenas interrumpidos por un tropiezo en su camino, haya querido recrearlos en la intimidad de una reunión de sobra justificada.


La bufonesca actitud de Roy Barreras le bajó los penachos de aspirante a jefe, convirtiéndolo en un hazmerreír para gozo de los innumerables contradictores dentro de su propio partido e hizo que personas de mayor sensatez hayan recurrido a los símiles que parecen ser de su agrado en la desbordada labia que lo caracteriza.  Entonces viene a cuento hacer la reflexión de si Santos hizo mal volviendo por un momento a las fuentes de su ideología, a su Padre Liberalismo, dejando entre tanto de lado a su hijo espurio, la U, fruto de “dañado y punible ayuntamiento”.  Si Roy, un experto del trasiego político, enjuicia a su jefe por una candorosa noche de buena tertulia con amigos de verdad, cómo será cuando le corresponda, si es que llega hasta ese día su lealtad de escudero presidencial, tener que ayudar a empacar los trebejos de la “U” para el trasteo a la casa Grande del Liberalismo.


Recuerdo a propósito dos episodios con el presidente Carlos Lleras Restrepo en los cuales fui testigo presencial junto con don Gabriel Fernández Jaramillo, generoso hombre del Partido y acatado dirigente, Pedro Luis Villa y Gilma Londoño de Jaramillo, lideres populares muy queridos por el liberalismo de base.   En una de sus frecuentes visitas a Medellín, fuimos al Hotel Nutibara donde se alojaba a darle un saludo de cortesía y apenas empezando la reunión, Gilma, que nada tenía de diplomática y sí mucho de audaz e imprudente, le dijo: “Doctor Lleras, usted está procediendo con el liberalismo como los maridos infieles que le llevan a las queridas flores y cajas de bombones, mientras que a las esposas el mero saludo, si acaso”.  “No Gilma – le contestó el Presidente – es que los liberales antioqueños son más comprensivos que los de otras regiones a quienes hay que darles más puestos para que no se enojen”.


El otro episodio, de parecidos ribetes, fue cuando en otra ocasión en el mismo Hotel, le dijo Lleras a Pedro Luis Villa: “Negro, (así era conocido por sus amigos), usted es el único a quien estimo que jamás me ha pedido nada personal, pídame lo que quiera que estoy dispuesto a atenderlo”.  “Presidente – le contestó con respeto Pedro Luis – qué le podría pedir un negro analfabeta como yo; sólo que sea mejor amigo de sus amigos”.  Esto desconcertó al Presidente que nada replicó.


Vengan a propósito estas digresiones que en todo caso no son comparables con la desquiciada celotipia de Barreras. Medellín fue la primera en lanzar e inscribir la candidatura presidencial de Lleras Restrepo; Pedro Luis y Gilma jamás hicieron transfuguismo, ni tampoco se puso en duda su lealtad con el gran Presidente; sus reclamaciones privadas no tuvieron el sello de la espectacularidad, ni pretendieron derivar provecho personal.  Pero el mudable senador de la “U” quiso lucirse a costa del Presidente Santos alertando con su “boutade” la cofradía de la “U” contra el liberalismo que en un gesto de amistad y a manera de desagravio, quiso lavar el desaire que gente como Roy permitieron al tolerar los desmanes de la oposición en la Asamblea de la llamada a desaparecer disidencia de la “U”. ¿Quién le habrá inculcado a dicho señor que el liberalismo es mala compañía?


P.S. 1. Triunfó Obama.  Ninguna otra cosa era de esperarse de la democracia norteamericana. El mormón republicano es excluyente y extremista. Nada recomendable para la presidencia de EEUU.


2. ¿Cuál es el afán de Roy por elegir Procurador? ¿Qué gato estará encerrado?, nos preguntamos los ingenuos apegados a los procedimientos transparentes.