Columnistas

Historia de las matemáticas en Colombia
Autor: Dario Valencia Restrepo
7 de Noviembre de 2012


Acaba de aparecer un nuevo libro del prolífico autor Gabriel Poveda Ramos, esta vez una excelente aproximación a la historia de las matemáticas en Colombia.

Acaba de aparecer un nuevo libro del prolífico autor Gabriel Poveda Ramos, esta vez una excelente aproximación a la historia de las matemáticas en Colombia. En sus más de 300 páginas, el libro hace un recorrido por la historia de la matemática en el país desde la época de la colonización hasta el pasado siglo. Describe los aportes de personajes ilustres, colombianos y extranjeros, tanto a la enseñanza como a las aplicaciones y el desarrollo técnico. Los esbozos biográficos constituyen en varios casos un auténtico rescate de nombres olvidados o poco conocidos. Se ocupa con detalle de las circunstancias históricas que dieron origen a instituciones de influencia decisiva en el progreso de la matemática, tales como la Expedición Botánica, el Colegio Militar de Ingeniería, la Facultad de Ingeniería y el Departamento de Matemáticas de la Universidad Nacional, y la Escuela de Minas de Medellín.


Pero a la vez esta publicación ilustra los avances de la disciplina en cuestión mediante la presentación y discusión de planes de estudio y libros de texto que se seguían en el país durante las diferentes épocas, no pocas veces con discusión prolija de aquellos y de estos más importantes. Se sabe que la mayor parte de los textos utilizados para los estudios de matemáticas en Colombia, en el siglo XIX y principios del XX, eran franceses. Vendría luego a imponerse la influencia de los Estados Unidos, circunstancia que lleva al autor a añorar la presencia culta y humanista de Francia.


De especial valor es la continua comparación con los avances científicos y los principales textos de estudio de Europa, cuya conclusión es el gran retraso con el cual se conocían y se integraban a la educación en Colombia. El rezago de largas décadas fue ostensible durante el siglo XIX pero no es justo extenderlo hasta épocas recientes, cuando se han acelerado los estudios en el exterior, se realizan visitas de expertos, los libros y revistas se pueden conseguir con más facilidad que antaño, se crean grupos de investigación e internet está cambiando radicalmente la difusión de los avances científicos y técnicos.


La importante relación entre ingeniería y matemáticas, en razón del papel fundamental que éstas desempeñan en la formación de aquella, constituye un Leitmotiv que recorre el texto. De tiempo atrás en el mundo las matemáticas ocupaban un lugar central en la preparación de ingenieros militares y civiles, al igual que en Colombia lo ocuparían a partir de 1848 en el Colegio Militar de Ingeniería, gracias a la tradición que trajeron personalidades como don Lino de Pombo, el coronel Joaquín Acosta y el coronel Agustín Codazzi.


Dos controversias internacionales animan el texto, la primera de las cuales le permite al autor con buenas razones señalar la falta de criterio que llevó a aplicar conceptos abstractos de la matemática, como la teoría de conjuntos, hasta en niveles elementales de la educación. La segunda controversia tiene relación con la necesidad, reiterada por el autor, de que los matemáticos profesionales se ocupen de aplicaciones de interés social para el país. Aunque la observación tiene validez, es del caso reconocer que los actuales doctorados en matemática tienen una línea de investigación dedicada a las aplicaciones y que Colombia requiere de matemáticos interesados tanto en la teoría como en las aplicaciones.


En sus últimas páginas, el libro enumera los significativos aportes de los matemáticos al país y señala las tareas pendientes de los mismos.


El autor del libro tiene sobrada autoridad para escribir esta historia de la matemática pues durante largas décadas se ha consagrado tanto al estudio y docencia de esta disciplina como a la investigación de numerosos temas con ella relacionados. Loa investigadores, conocedores y amantes de la matemática deben agradecer a Poveda Ramos esta nueva contribución histórica y a Ediciones Unaula, de la Universidad Autónoma Latinoamericana, la cuidadosa edición e impresión del libro.