Columnistas

Cinismo tributario
Autor: José Alvear Sanin
7 de Noviembre de 2012


Incomprensible la bronca que separa al anterior Presidente del actual. Es verdad que en materia de paz hay diferencias apreciables entre ambos, pero en asuntos económicos, sanitarios, fiscales y tributarios, el presente gobierno sigue profundizando

Incomprensible la bronca que separa al anterior Presidente del actual. Es verdad que en materia de paz hay diferencias apreciables entre ambos, pero en asuntos económicos, sanitarios, fiscales y tributarios, el presente gobierno sigue profundizando la huella neoliberal de Álvaro Uribe.


En salud (?), el sesgo abortista del anterior se acentúa y la llegada a la respectiva cartera de un ultralibremercadista, en vez de un salubrista competente, no presagia nada diferente de retoques en la atención, mientras se dictan más medidas estructurales para afianzar a los explotadores del SCSSS. Este es rechazado por la sufrida población, los médicos, la academia, la Procuraduría, la Corte Constitucional y la Personería de Bogotá (que reclama investigación penal para los responsables de las EPS), pero en cambio, sus influyentes actores encuentran partidarios en Los Andes, en las EPS y en el sector del agio institucionalizado.


En pensiones se mantiene el status quo, porque otro gobierno buscando reelección tampoco se atreve a agraviar más a los humildes (votantes), y menos lo hace con los que detentan privilegios inicuos desde las palancas operativas del Estado (legisladores, magistrados, militares).


La obstinación de ambos gobiernos en materia de aperturas contraindicadas y de privilegios para los inversionistas extranjeros (mineras, golondrinas financieras, etc.), perpetúa un modelo cada vez más favorable a la desindustrialización, es decir, a la importación contra la producción nacional.


Nadie niega cierta holgura tributaria, pero la filosofía de la reforma, expresada tanto por el ministro de Hacienda como por el presidente Santos, consiste en afirmar que no se busca aumentar recaudos, que basta con “reequilibrar” las cargas.


¿En qué país viven ambos señores? Eliminar el perverso déficit estructural del presupuesto exige gravar a los que más tienen y eliminar las cerca de 200 exenciones acumuladas que hacen imposibles la equidad y la progresividad.


Pero no bastaría con cerrar la brecha fiscal, porque un país con la educación más ineficaz, con el peor modelo sanitario, atrasado en infraestructura, agobiado por lo ambiental y con más de la mitad de su población en el desempleo y la pobreza requiere, por lo menos, el triple o más de recursos para el Estado.


Pero el neoliberalismo no está preocupado en aquellas minucias de justicia, equidad, bien común…
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Excelente la doble calzada a Barbosa, que empieza a ser usufructuada por los inquilinos del poder regional, omitiendo el reconocimiento al gestor de la obra, Andrés Uriel Gallego, quien la estructuró y dejó financiada hasta Cisneros.
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EL MUNDO denunció el 30 de octubre que la Etmva dispuso abusivamente de bienes (señalética) de otra empresa pública, por valor de $34.000 millones. El monto del detrimento patrimonial de Metroplus está mal cuantificado en la información, pero la opinión tiene derecho a conocerlo con exactitud, y las investigaciones disciplinarias, fiscales, administrativas y aun penales, no pueden ser soslayadas por parte de las autoridades.