Columnistas

Paraísos fiscales y reforma tributaria
Autor: Guillermo Maya Muñoz
2 de Noviembre de 2012


Según Tax Justice Network, en el mundo hay cerca de ochenta paraísos fiscales (PF) con un valor en los activos de 11 billones de dólares (billon=1.000.000.000.000), la tercera parte del PIB mundial anual, en el 2006.

Según Tax Justice Network, en el mundo hay cerca de ochenta paraísos fiscales (PF) con un valor en los activos de 11 billones de dólares (billon=1.000.000.000.000), la tercera parte del PIB mundial anual, en el 2006. Ahora, en el 2011, esos activos valen 32 trillones, la mitad del PIB mundial, dos veces la economía de EEUU (James S. Henry, 2012, The Price of Offshore Revisited).


Se calcula que los brasileños tienen en los PF 519.000 millones de dólares (mdd), los mexicanos 417.500, los venezolanos 405.800, los argentinos 399.100, los chilenos 105.000, los colombianos 47.900, los panameños 37.600, los ecuatorianos 21.600, etc, y en total, los latinoamericanos tienen 2.050.000.000.000 dólares, que con un impuesto de 30% sobre el 3% de esta suma, habrían tributado 18.450 mdd, el PIB de Bolivia (Alejandro Rebossio, elpais.com, julio 24-2012).


¿Cómo operan los PF? Reuven S. Avi-Yonah (2000) explica cómo opera la evasión de impuestos de los residentes extranjeros, en un PF. Por ejemplo, un rico mexicano que desee ganar ingresos libres de impuestos, invirtiendo en bonos de una corporación de EEUU, por un costo nominal muy bajo puede registrar una compañía de papel en las Islas Cayman como propietaria de los bonos. Los pagos de intereses son hechos a la compañía sin ninguna retención de impuestos, bajo el status de “portafolio exento de impuestos”. El inversionista no reporta estos ingresos al fisco mexicano y éste no tiene manera de saber que la compañía en las Islas Cayman es efectivamente una compañía de “papel” de un residente mexicano. A pesar del tratado fiscal entre los gobiernos de EEUU y México, la agencia impositiva norteamericana no tiene manera alguna de saber que el receptor del pago de intereses es un residente mexicano y por lo tanto no puede reportar esta transacción a sus pares mexicanos. Como consecuencia, el ingreso recibido es libre de impuestos, y también resulta obvio que las Islas Cayman tampoco tienen impuesto sobre estos ingresos. Esto es lo que da existencia a los PF. (World-Class Tax Evasion, The American Prospect).


En cuanto a Colombia, el fenómeno no ha sido ausente: “El gobierno estima en cerca de 50.000 millones de dólares de propiedad de colombianos en el exterior, según cifras reveladas por el Bank for International Settlements (BIS).”. Esta suma representa cerca de 16.500 mdd en evasión fiscal (‘Negocian acuerdo para rastrear US$50.000 millones, de colombianos en el exterior’, elespectador.com, agosto 4-2012).


Por su parte, el senador conservador Juan Mario Laserna ha denunciado a los paraísos fiscales: “Déjenme darles un ejemplo. Panamá no grava las ganancias de las compañías realizadas por fuera de esa nación. Por tal motivo, muchos colombianos esconden parte de sus patrimonios, bien y mal habidos, en aquel país. Una gran parte de la inversión de compañías panameñas en Colombia, y que contabiliza como inversión extranjera, es simplemente dinero de colombianos que se encuentra escondido en Panamá” (‘Si se quiere combatir la corrupción’, eltiempo.com, febrero 8-2012).


¿Recuerdan la venta-fusión de Bavaria a Sab-Miller en Delaware (EEUU), un PF? Julio Mario Santo Domingo no pagó cinco centavos de impuestos por esa transacción de más de 7.000 mdd. ¿Cuántos impuestos pagará Carrefour-Francia por la venta a Cencosud-Chile de sus 93 almacenes en Colombia?


Aunque el proyecto de reforma de Santos-Cárdenas (artículo 22, parágrafo 2) dice que “las personas naturales nacionales que tengan residencia fiscal en paraísos fiscales continuarán siendo  consideradas como residentes en Colombia para todos los efectos tributarios” (‘Nuevo intento de guerra contra paraísos fiscales’, portafolio.com.co, octubre 17 - 2012), el gobierno no ha definido qué países considera paraísos fiscales, y la lista para ser aprobada reposa en la Cancillería, desde la aprobación del estatuto tributario en 2002.


El gobierno colombiano, no solo tiene miedo de molestar a sus vecinos en el Caribe, todas las islas que fueron colonias o protectorados británicos y que son plataforma de las finanzas y la banca de la City de Londres, y en Centroamérica, empezando por Panamá, sino que también le teme a los intereses creados entre la elite económica y política colombiana que ha impedido cualquier avance en la materia.


La regla del mercado es una sola: Todo para el capital, el resto para el resto, que como sardinas nadan en un estanque para tiburones voraces. ¿Democracia? “Estamos ganando la lucha de clases” (Warren Buffet, billonario).