Editorial

Somos solidarios con EE.UU.
1 de Noviembre de 2012


Nuestras condolencias a las familias de las víctimas, y nuestra solidaridad con los damnificados de los desastres que dejó a su paso el huracán Sandy, empezando por nuestros compatriotas radicados allí.

Sea lo primero expresar nuestras condolencias a las familias de las víctimas, y nuestra voz de solidaridad con los damnificados de los desastres que dejó a su paso por EE.UU. el huracán ‘Sandy’, en particular con los miles de colombianos radicados en los estados de Nueva York, Delaware, Maryland, Massachusetts, Nuevo Hampshire, Nueva Jersey, Carolina del Norte, Pensilvania, Rhode Island y Virginia.


El balance provisional de la tragedia que entregó ayer el Washington Post hablaba de 51 muertos a lo largo de la costa Este de los EE.UU., 23 de ellos en Nueva York, a los que se suman las 67 víctimas que había dejado el ciclón en varias islas del Caribe. Solo en Estados Unidos el fenómeno natural afectó un área donde habitan 100 millones de personas, de las cuales el 60 % habría sufrido impacto directo sobre su integridad y sus bienes.


Aunque se especula con cifras entre US$20.000 millones y US$50.000 millones, pasará un buen tiempo para que las autoridades puedan evaluar con precisión la cuantía de las pérdidas, ocasionadas por la parálisis de varios días de casi todas las actividades económicas -transporte aéreo y terrestre, comercio, industria, finanzas y turismo- y por los gravísimos daños en infraestructura y la destrucción de viviendas, las más por el embate de los fuertes vientos y las marejadas, y el resto, envueltas en llamas de múltiples incendios, el más grave ocurrido en Breezy Point, Queens, que arrasó 80 casas.


Semejante desastre, ocasionado por la fuerza desatada de la naturaleza, con millones de damnificados por atender, un caos de los servicios públicos de transporte y electricidad cuya solución no da espera, amén de otros problemas propios de este tipo de calamidades, es sin duda un desafío enorme para la dirigencia de cualquier país. Por suerte para quienes viven allí, la de EE.UU. suele estar a la altura del mismo, con muy pocas excepciones a lo largo de su historia. Ante todo, porque es una nación que sobresale en materia de prevención, que invierte cuantiosos recursos para tener el mejor equipo humano y los mayores avances tecnológicos, tanto para prevenir como para atender de la mejor manera este tipo de eventos.


A solo una semana de una elección presidencial de pronóstico reservado, el presidente Obama canceló su agenda electoral y se puso, como le correspondía, al frente de la emergencia, y lo propio hizo su contendor republicano, Mitt Romney, aun cuando ayer reanudó su campaña en Florida, uno de los estados claves para ganar las elecciones del 6 de noviembre, con actos en Tampa, Miami y Jacksonville. Falta ver qué tal reciben ese aparente gesto displicente y de oportunismo político los electores, sobre todo de los estados azotados por ‘Sandy’.


Se hacen cábalas entre comentaristas criollos y foráneos sobre un supuesto impacto de ‘Sandy’ en los resultados electorales. Si lo tiene será completamente marginal y debido al previsible aumento de la abstención en zonas de desastre, pero eso afectaría por igual a los dos candidatos. Además, para conquistar un 2º mandato lo que menos necesita el presidente Obama son ayudas extras de la naturaleza.